En su discurso con motivo del 70º aniversario del CERN, Ursula von der Leyen subrayó que Europa está inmersa en una carrera global por liderar las tecnologías del futuro, como la inteligencia artificial, la computación cuántica, la fusión nuclear y las energías limpias. No obstante, alertó que el continente está perdiendo competitividad en ciertos sectores clave, por lo que instó a la Unión Europea a redefinir su estrategia para evitar quedarse rezagada frente a potencias como China.
Von der Leyen hizo un paralelismo entre el desafío actual y la fundación del CERN hace 70 años, destacando cómo esta organización ha jugado un papel esencial en devolver a Europa su liderazgo científico global.
La presidenta destacó que el CERN no solo ha sido crucial para el resurgimiento científico del continente, sino que se ha consolidado como el centro mundial de la física de partículas. Según Von der Leyen, el éxito del CERN ofrece lecciones valiosas para Europa en un momento de creciente competencia geopolítica y tecnológica. “La escala importa”, subrayó, recordando que “ningún país europeo por sí solo podría haber construido el mayor colisionador de partículas del mundo”.
Y esta colaboración continental, enfatizó von der Leyen, “ sigue siendo clave en el contexto actual, donde Europa compite con gigantes como China”, que ya está planeando un acelerador de 100 kilómetros para desafiar al CERN.
Para garantizar el liderazgo científico europeo, Von der Leyen expresó su satisfacción por la financiación del estudio de viabilidad del Futuro Colisionador Circular, una infraestructura que podría consolidar la ventaja científica de Europa en las próximas décadas. Instó a Europa a acelerar en esta carrera global, recalcando que es fundamental intensificar la colaboración dentro del continente para ser más competitivos a nivel mundial.
En su discurso, la jefa del Ejecutivo comunitario también subrayó la importancia de compartir el conocimiento científico. En el CERN, los descubrimientos se ponen a disposición de universidades, industrias y startups, algo que consideró un modelo a seguir para toda Europa. Anunció que propondrá una ley para impulsar un Espacio Europeo de Investigación, facilitando el acceso de los investigadores europeos a infraestructuras punteras como los superordenadores.
“Europa prospera gracias a la libre circulación de bienes, talento y capital en el Mercado Único. Ahora debemos expandir esa libertad al ámbito de la ciencia y el conocimiento, eliminando barreras y fronteras dentro del continente”, afirmó.
La presidenta también destacó el impacto directo de la investigación fundamental del CERN en la sociedad y la economía. Recordó que el CERN ha sido responsable de avances tecnológicos que han cambiado el mundo, como la creación de la World Wide Web, las pantallas táctiles y herramientas médicas innovadoras para la lucha contra el cáncer.
Con miras al futuro, la líder europea hizo hincapié en la necesidad de fortalecer las alianzas entre la investigación y las empresas, asegurando que las ideas generadas en los laboratorios puedan trasladarse a la industria y el mercado. Este enfoque será clave para la nueva Ley Europea de Innovación, que pretende situar la investigación y la innovación en el centro de la economía del continente.
Al concluir su discurso, Von der Leyen elogió la resiliencia y visión del CERN a lo largo de su historia. Desde la construcción del túnel subterráneo de 27 kilómetros para colisionar partículas casi a la velocidad de la luz, hasta la búsqueda del bosón de Higgs, destacó cómo proyectos que inicialmente parecían imposibles fueron convertidos en realidad por la institución. Comparó esta historia de perseverancia con la trayectoria de Europa, expresando su confianza en que el CERN continuará logrando descubrimientos que cambiarán el mundo.






