Hoy, el Consejo ha adoptado definitivamente una normativa para establecer un marco de medidas para fortalecer el sector de fabricación de tecnologías netas de Europa, también conocido como acto de la industria de los ceros netos.
Esta ley tiene como objetivo impulsar el despliegue industrial de tecnologías netamente cero, que son necesarias para alcanzar los objetivos climáticos de la UE, utilizando la fortaleza del mercado único para reforzar la posición de Europa como líder en tecnologías verdes industriales.
Jo Brouns, ministro de Flandes de Economía, Innovación, Trabajo, Economía Social y Agricultura, ha declarado: “La ley de la industria neta cero es una de las piedras básicas de una nueva política industrial. Este acto jurídico ayudará a Europa a liderar la carrera mundial en favor de las tecnologías ecológicas y a asegurarnos de que nuestra contribución a la lucha contra el cambio climático también reduzca nuestras dependencias, refuerce nuestra autonomía estratégica y nos ayude a crear crecimiento y empleo en Europa”.
La ley de la industria neta cero creará condiciones favorables para la inversión en tecnologías ecológicas mediante:
- simplificar el proceso de concesión de permisos para proyectos estratégicos
- facilitar el acceso al mercado de los productos tecnológicos estratégicos (en particular en la contratación pública o en la subasta de energías renovables)
- mejorar las cualificaciones de la mano de obra europea en estos sectores (es decir, con academias de la industria neta cero y zonas industriales de alta concentración o ‘valleys’)
- por la que se cree una plataforma para coordinar la acción de la UE en este ámbito
Para fomentar la innovación, la ley de la industria neta propone la creación de marcos regulatorios favorables para el desarrollo, ensayo y validación de tecnologías innovadoras, conocidos como ‘cajas de arena regulatorias’. Estos marcos permitirán un entorno seguro y controlado donde las nuevas tecnologías puedan ser probadas y perfeccionadas antes de su implementación a gran escala.
El progreso hacia los objetivos de la acción de la industria neta cero se medirá mediante dos puntos de referencia clave. En primer lugar, se espera que la capacidad de fabricación de tecnologías medianas, como paneles fotovoltaicos solares, turbinas eólicas, baterías y bombas de calor, alcance el 40% de las necesidades de despliegue de la UE. Segundo, se establece un objetivo de alcanzar una participación del 15% en la producción mundial de estas tecnologías para 2040. Además, la ley establece que la capacidad de inyección anual de CO2 en almacenamiento geológico en el territorio de la Unión debe alcanzar al menos 50 millones de toneladas para 2030.






