En el marco de la Cumbre del Euro celebrada este jueves durante la reunión del Consejo Europeo, los líderes comunitarios subrayaron el euro digital como una de las principales iniciativas para el futuro económico de la Unión Europea. En la declaración adoptada durante el encuentro, se destacó que el euro digital representa una «oportunidad estratégica para apoyar un sistema de pagos europeo competitivo y resiliente», con el potencial de fortalecer la autonomía estratégica de Europa y mejorar su seguridad económica.
Según los líderes, el avance de este proyecto es clave para asegurar que el euro siga siendo relevante en la era digital, ampliando su uso tanto dentro de la UE como en el ámbito internacional. «Es crucial completar rápidamente los trabajos legislativos y acelerar otros pasos preparatorios», señalaron, resaltando la importancia de continuar con los avances en el desarrollo del euro digital para mantener a Europa a la vanguardia de la innovación financiera.
El desarrollo del euro digital también busca garantizar que la moneda única siga siendo un actor confiable y relevante en el sistema financiero global. Este impulso se da en un contexto donde Europa busca adaptar sus políticas económicas y tecnológicas a los nuevos desafíos de la digitalización y las finanzas globales.
A pesar de los avances en el ámbito digital, la cumbre no se centró únicamente en este tema. La situación económica de la zona euro también fue objeto de discusión. A pesar de los retos globales, como las tensiones geopolíticas y las crisis económicas, los líderes de la UE destacaron que «la economía de la zona euro sigue siendo resiliente». La inflación ha vuelto a niveles objetivo, lo que ha permitido mejorar el poder adquisitivo de los hogares, y el mercado laboral sigue mostrando signos positivos con tasas de desempleo históricamente bajas. Las condiciones financieras siguen siendo favorables para la inversión, aunque la incertidumbre política sigue afectando las perspectivas de crecimiento.
En este contexto, los líderes subrayaron la importancia de mantener una coordinación estrecha entre los países de la zona euro para lograr un crecimiento económico sostenible e inclusivo. La declaración invitó al Eurogrupo a seguir supervisando los desarrollos económicos y fiscales, con el objetivo de asegurar la estabilidad a largo plazo.
Los líderes reafirmaron que el euro sigue siendo un pilar de estabilidad económica y una herramienta de integración europea. Se destacó que «el euro es la manifestación de los éxitos de Europa y un ancla de estabilidad económica, integración y apertura».
Además, se subrayó el compromiso de fortalecer el rol internacional del euro, incluyendo su uso como moneda de reserva y transacciones. En este sentido, se señaló la importancia de seguir mejorando la competitividad de la economía europea, profundizando la integración en los mercados de capitales y completando la Unión Bancaria.
La cumbre celebró la próxima incorporación de Bulgaria a la zona euro, prevista para el 1 de enero de 2026. Este paso refuerza la unidad económica de la UE y subraya el éxito del proceso de integración de nuevos miembros a la moneda común.






