El Parlamento Europeo reiteró este miércoles la importancia de las asociaciones de seguridad y defensa de la Unión Europea para enfrentar las amenazas emergentes y fortalecer el papel global del bloque. Un informe aprobado por la Eurocámara, elaborado por el Comité de Seguridad y Defensa, subraya que estas asociaciones son fundamentales para abordar de manera efectiva los desafíos de seguridad tanto actuales como futuros.
Según los eurodiputados, las asociaciones de seguridad y defensa (SDP, por sus siglas en inglés) son imprescindibles para apoyar la autonomía estratégica de la UE, complementando plenamente a la OTAN y basándose en la cooperación multilateral.
El informe, que recibió el respaldo de 440 votos a favor, 119 en contra y 85 abstenciones, señala que la UE está enfrentando la situación de seguridad más grave desde la Segunda Guerra Mundial, con Rusia como la principal amenaza debido a su agresión en Ucrania y su apoyo a actores como Irán, Corea del Norte y Bielorrusia. Además, advierte que existen otras amenazas que también deben ser consideradas, como el terrorismo, los ciberataques y los riesgos relacionados con la infraestructura crítica y el cambio climático.
En este contexto, el informe destaca la necesidad de que la UE reevalúe sus relaciones económicas con China, dada la competencia estratégica de este país y su apoyo a Rusia.
Los eurodiputados reiteraron que la OTAN continúa siendo la piedra angular de la defensa colectiva, pero hicieron hincapié en la importancia de reforzar el pilar de defensa de la UE para que esta pueda actuar de forma autónoma cuando sea necesario.
En este sentido, se destacó la relevancia de mejorar la interoperabilidad de las capacidades militares en Europa, así como de fomentar la cooperación industrial, la estandarización y la alineación con la planificación de la OTAN, con el fin de evitar duplicaciones y mejorar la preparación.
El informe también aplaude la expansión de las SDP con socios afines, incluyendo aliados de la OTAN como Noruega, el Reino Unido y Canadá, así como otros socios estratégicos en Europa e Indo-Pacífico.
El Parlamento Europeo pidió un apoyo político, industrial y militar continuo para Ucrania, así como garantías de seguridad para el país. También propuso la utilización de los activos rusos congelados para la reconstrucción de Ucrania, conforme a la legislación internacional, y sugirió formalizar una asociación estratégica con el país.






