Ignacio González, Director de la Comisión de Innovación Tecnológica del Colegio de Registradores de España, ofrece una perspectiva detallada sobre el impacto del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial en la gestión registral y la innovación tecnológica. Destaca la evaluación positiva de la norma, aunque reconoce desafíos legales en su implementación. González enfatiza el papel de la inteligencia artificial en mejorar la eficiencia de los procesos, aunque subraya que la toma de ciertas decisiones en el ámbito registral debe continuar siendo exclusivamente humana.
Aquí Europa- Como Director de la Comisión de Innovación Tecnológica del Colegio de Registradores de España, ¿cuál es su evaluación inicial sobre el impacto del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial en el ámbito de la innovación tecnológica y la gestión registral?
Ignacio González– La evaluación que hacemos es el Colegio de Registradores es sin duda una evaluación muy positiva de la norma. El desarrollo, la tramitación de esta norma ha sido muy larga. Desde el 2018, que se inició hasta, probablemente, dentro de unas semanas que se terminen, con lo cual es una norma complicada en la que se tienen que tener en cuenta muchas sensibilidades y, cómo no, al igual que ocurrió con el Reglamento General de Protección de Datos, es una norma que merece, obviamente, una calificación muy positiva.
En concreto, en cuanto a los proyectos de los registradores, en cuanto a esta herramienta tecnológica de inteligencia artificial no impacta directamente en ninguno de los proyectos que tenemos en marcha, pero la valoración, sin duda, es positiva.
AE- ¿Qué desafíos legales anticipa usted en la implementación y cumplimiento del Reglamento en las actividades y servicios relacionados con la innovación tecnológica en registros?
IG– Pendientes todavía que se publique el texto definitivo, resultan unos desafíos ciertamente grandes. Evidentemente, tendremos que adaptarnos para que en cuanto llevemos a cabo cualquier proyecto relacionado con esta tecnología, hay que evaluar el impacto y los riesgos de este proyecto.
A priori, no tenemos ningún proyecto en el que impacte la norma y, por lo tanto, no nos preocupa este sentido, pero en cualquier momento que llevemos a cabo un proyecto de inteligencia artificial, sin duda, nos tendremos que adaptar a los requisitos del reglamento, en lo que exigen a estos proyectos.
AE- Sabemos que el Reglamento Europeo de IA sigue un enfoque basado en el riesgo, pero, ¿Cómo está preparado el Colegio de Registradores de España para cumplir con estas exigencias y qué estrategias planea implementar para mitigar los riesgos asociados?
IG– Los registradores, como todas las organizaciones y corporaciones, evidentemente vamos a tener que establecer mecanismos previos para el control de cualquier proyecto relacionado con la inteligencia artificial para determinar su impacto y riesgo.
Se tendrán que crear comisiones específicas compuestas por expertos que estudien detalladamente esta materia, tanto internos del colegio como externos y nos ayuden a dar una solución adecuada para esto
En todo caso, siempre que hemos tenido que adaptarnos a una nueva norma, lo hemos hecho de una manera gratificante y entendemos que así será. Sí que es importante también desde el Colegio Registradores, no solo la aplicación de inteligencia artificial a nuestros proyectos, inteligencia artificial o la inteligencia artificial aplicada dentro de los procesos, sino también es muy importante la labor que podemos llevar a cabo los registradores de la propiedad mercantil de Bienes Muebles y el Colegios de Registradores para aportar seguridad jurídica dentro del ámbito de la inteligencia artificial.
Estamos llevando a cabo varios proyectos muy interesantes, algunos con uso de inteligencia artificial y otros para dar seguridad jurídica en el ámbito de la inteligencia artificial, como podría ser, que accediera al registro de bienes muebles a la sección de condiciones generales de contratación del Data Set, es decir, el conjunto de datos que se usan para la inteligencia artificial, modelos de inteligencia artificial generativa, o bien la posibilidad de que los robots puedan tomar decisiones autónomas independientes e intervenir con otros agentes y producir daños.
En ese caso, es necesario determinar quién eres la persona responsable de los daños que se hubiera podido ocasionar. Entendemos que ese registro de bienes muebles, el registro adecuado para hacer constar la titularidad de estos robots, la persona responsable finalmente y, además, el momento en que inicie la personalidad jurídica o por personalidad electrónica de los mismos.
AE– A raíz de lo que comenta, vemos que se habla constantemente de los riesgos y desafíos que supone esta tecnología y la aplicación de este reglamento. No obstante, imagino también que la inteligencia artificial podrá facilitar de alguna manera un trabajo como el de los registradores.
IG– Sí, totalmente. La inteligencia artificial, evidentemente, tiene riesgos. Hay que mitigar los riesgos y evitar los daños, pero tiene oportunidades que es mejorar la eficiencia y la eficacia en los procesos y, por lo tanto, dentro de los nuestros, puede simplificar muchas cosas.
Se utilizan técnicas de procesamiento de lenguaje natural junto con la inteligencia artificial para simplificar tareas, como puede ser resolver determinados recursos en el Colegio de Registradores, o bien para el día a día dentro de los registros, efectivamente, extraer la información y poder utilizarla automáticamente dentro de una determinada manera u otra.
Lo que sí que para nosotros, igual que una de las materias incluidas dentro del alto riesgo, es la Administración de Justicia. Nosotros formamos parte del Ministerio de Justicia y entendemos que, como las decisiones judiciales, la decisión calificadora de un registrador de la propiedad mercantil de bienes muebles debe ser una decisión humana. Puedes servirte de herramienta, la inteligencia artificial te puede ayudar en ese procedimiento de llevar a cabo la resolución de una calificación, pero nunca podrá sustituir la intervención humana.






