El Eurogrupo celebró este lunes una reunión en Bruselas centrada en la coordinación fiscal de cara a los presupuestos nacionales de 2026, el papel internacional del euro, el desarrollo del euro digital, la unión de ahorro e inversión y el proceso de adhesión de Bulgaria a la moneda única.
Los ministros adoptaron una declaración sobre la orientación fiscal de la zona euro para 2026. De acuerdo con la previsión de primavera de la Comisión Europea, se espera una aceleración del crecimiento económico ese año, impulsada por el aumento de la renta disponible real de los hogares. La inflación se ha moderado antes de lo previsto y se sitúa cerca del objetivo del 2 % del Banco Central Europeo. El desempleo se mantiene en niveles bajos y la inversión continúa respaldada por los fondos europeos.
El Eurogrupo indicó que la postura fiscal fue contractiva en 2024 y se volverá neutral en 2025, manteniéndose previsiblemente en ese mismo tono en 2026. Esta orientación se considera coherente con el actual contexto económico. La declaración subraya que, salvo en materia de defensa, se mantiene la necesidad de contención fiscal y de aplicación rigurosa de los planes nacionales a medio plazo conforme al nuevo marco de gobernanza económica.
En relación con el gasto en defensa, once Estados miembros solicitaron la activación de la cláusula de escape nacional para el periodo 2025-2028. El Eurogrupo señaló que su aplicación debe ser prudente y que el aumento del gasto en este ámbito tendrá un efecto expansivo que dependerá de su ejecución concreta. También se discutió la necesidad de reordenar las prioridades presupuestarias a medio plazo para dar cabida a esta nueva partida, sin desatender otros desafíos estructurales y sociales.
Durante la reunión, los ministros también abordaron el papel internacional del euro, a partir del informe anual del Banco Central Europeo. Se destacó que la moneda única mantuvo su posición como segunda divisa global en 2024, reflejo de la solidez institucional y económica del área del euro. El debate apuntó a la importancia de seguir avanzando en áreas como los mercados de capital profundos, los sistemas de pago resilientes y el refuerzo institucional.
En formato inclusivo, los ministros retomaron la discusión sobre el euro digital. Se constató una convergencia política creciente respecto a algunos aspectos clave, como los límites de tenencia. Los trabajos técnicos continuarán en las próximas semanas con el objetivo de alcanzar una orientación política más definida en la reunión de septiembre.
La presidenta del Banco Europeo de Inversiones, Nadia Calviño, presentó las iniciativas de la institución en apoyo a la unión de los mercados de capitales y a la unión de ahorro e inversión. El Eurogrupo hará un balance del funcionamiento de los mercados de capital en otoño, así como de las medidas adoptadas a nivel nacional para complementar los esfuerzos europeos en este ámbito.
En materia de ampliación, los ministros trataron la propuesta de reglamento del Consejo sobre el tipo de conversión del lev búlgaro al euro. El procedimiento se completará con la adopción de los actos jurídicos finales por parte del Consejo ECOFIN, lo que permitirá la incorporación de Bulgaria al euro el 1 de enero de 2026.
Durante la jornada, el Eurogrupo reeligió por consenso a Paschal Donohoe como presidente del foro para un tercer mandato de dos años y medio, que comenzará el 13 de julio. Donohoe afirmó que continuará trabajando en las prioridades del grupo, entre ellas la coordinación presupuestaria, el desarrollo del euro digital y el fortalecimiento de la zona euro.





