El Consejo de Economía y Finanzas de la UE alcanzó este martes un acuerdo sobre la digitalización del certificado de exenciones fiscales y la Directiva FASTER, medidas destinadas a modernizar el sistema tributario europeo. Estas iniciativas buscan simplificar los procedimientos de IVA, evitar la doble imposición y reforzar la inversión en los mercados de capitales, mientras se combaten los abusos fiscales. El encuentro también abordó temas como las reformas de la unión aduanera, la fiscalidad energética y el apoyo financiero a Ucrania.
Los ministros alcanzaron este martes un acuerdo político para digitalizar el certificado de exenciones fiscales, parte de los esfuerzos por modernizar el sistema de IVA en la UE.
Este certificado electrónico sustituirá al formato en papel, simplificando las exenciones aplicables a bienes destinados a embajadas, organizaciones internacionales y fuerzas armadas.
El Consejo introduce el certificado electrónico de exención del IVA
La Comisión Europea será responsable de diseñar sus especificaciones técnicas. Durante un breve periodo de transición, los Estados miembros podrán usar ambos formatos antes de que la versión digital sea obligatoria, previsiblemente entre 2031 y 2032.
Mihály Varga, Ministro de Finanzas de Hungría, destacó tras el encuentro la adopción la Directiva FASTER, destinada a optimizar los procedimientos de retención de impuestos para inversores transfronterizos, autoridades fiscales e intermediarios financieros.
El Consejo adopta una nueva normativa para los procedimientos de retención de impuestos
La normativa busca evitar la doble imposición, fomentar la inversión en los mercados de capitales europeos y combatir el fraude fiscal. Entre sus principales disposiciones se incluye un certificado de residencia fiscal digital común, así como procedimientos acelerados para el alivio fiscal en la fuente y el reembolso rápido de impuestos retenidos en exceso.
También se establecen nuevos requisitos para que los intermediarios financieros se registren y reporten transacciones a través de un Portal Europeo de Intermediarios Financieros Certificados, incorporando sanciones y controles para prevenir abusos fiscales. Los Estados miembros deberán transponer esta normativa antes del 31 de diciembre de 2028, con entrada en vigor a partir de enero de 2030.
El ECOFIN fin analizó además el progreso del paquete de reformas de la unión aduanera, destacando el compromiso de la presidencia actual por avanzar en su implementación. En cuanto a la Directiva sobre Fiscalidad de la Energía, los ministros debatieron cómo equilibrar la ambición climática con las necesidades específicas de los Estados miembros, preservando la competitividad de la UE. Algunos pidieron una orientación medioambiental más ambiciosa, mientras que otros enfatizaron la importancia de las particularidades nacionales.
Valdis Dombrovskis, Comisario Europeo de Economía y Productividad, presentó las conclusiones de las previsiones económicas de otoño de la Comisión Europea. Según explicó, los resultados indican “una reanudación gradual del crecimiento económico, una reducción continua de la inflación y un sólido desempeño del mercado laboral”, aunque advirtió que persiste un contexto de “gran incertidumbre”.
En relación con el Semestre Europeo, destacó que 20 de los 21 planes evaluados cumplen con los nuevos requisitos del marco, y celebró que estos planes incluyan reformas e inversiones que “impulsan el crecimiento sostenible y la sostenibilidad fiscal” y que responden a las prioridades comunes de la Unión Europea.
Respecto al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), Dombrovskis informó que los desembolsos totales, incluida la prefinanciación, ascienden a 269.000 millones de euros, lo que representa el 42% de la asignación total. Añadió que “es esencial que todos los Estados miembros sigan centrados en la plena aplicación de los compromisos establecidos en sus planes de recuperación y resiliencia”. También expresó confianza en que los desembolsos superen los 300.000 millones de euros a finales de año.
Sobre Ucrania, el comisario subrayó la resiliencia de su economía frente a los continuos ataques rusos y explicó que el apoyo de la UE y sus socios será crucial para cubrir las necesidades financieras del país. Anunció que se avanzará hacia un nuevo desembolso de 4.100 millones de euros, lo que elevará el apoyo total a “más de 16.000 millones de euros en este primer año”. En sus palabras, este esfuerzo refleja el “compromiso inquebrantable de la UE y sus socios del G7 de apoyar a Ucrania en su lucha por la libertad y la seguridad de Europa”.






