El presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, advirtió este jueves sobre la creciente presión que supone el gasto en defensa para los presupuestos nacionales y subrayó la necesidad de equilibrarlo con la sostenibilidad fiscal. Enfatizó que, en un contexto global marcado por la incertidumbre y las tensiones geopolíticas, es crucial mantener unas finanzas públicas sólidas para garantizar la estabilidad económica de la eurozona.
En una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, António Costa, Donohoe detalló el trabajo del Eurogrupo en los últimos meses con vistas a la Cumbre del Euro que se celebrará el próximo 20 de marzo. En su misiva, señaló que la economía de la eurozona ha demostrado una «resiliencia notable» a pesar de los desafíos globales y destacó que, aunque la incertidumbre sigue afectando la inversión y el crecimiento, la recuperación continúa gracias a factores como un mercado laboral sólido, la desaceleración de la inflación y la mejora de las condiciones financieras.
El presidente del Eurogrupo explicó que el nuevo marco fiscal reformado de la UE permitirá encontrar un equilibrio entre la sostenibilidad de la deuda y la necesidad de inversiones estratégicas, proporcionando mayor flexibilidad, especialmente en el financiamiento de la defensa. «Nuestro objetivo es garantizar que las finanzas públicas sean gestionadas de manera eficiente y efectiva, permitiéndonos responder a las prioridades estratégicas sin comprometer la estabilidad fiscal», afirmó.
Donohoe también hizo un llamado a reforzar la competitividad, la productividad y el crecimiento de la eurozona a través de una estrategia coordinada. Explicó que el Eurogrupo ha identificado áreas clave de acción, como cerrar la brecha en innovación, fortalecer la resiliencia energética y profundizar el Mercado Único. Recordó que estos compromisos ya fueron plasmados en la declaración de noviembre y destacó que ahora la prioridad es su implementación. «Existe un consenso claro entre los ministros de que debemos traducir nuestras palabras en acciones concretas», subrayó.
Otro de los temas centrales de su mensaje fue la necesidad de avanzar en la Unión de Mercados de Capitales (CMU), un proyecto clave para mejorar la competitividad de la eurozona y facilitar el acceso de las empresas a la financiación. Aunque reconoció que ha habido avances en el último año, advirtió que es momento de actuar con determinación: «Si no concretamos nuestros compromisos ahora, perderemos esta oportunidad por una generación».
En el ámbito financiero, Donohoe reafirmó el compromiso del Eurogrupo con la finalización de la Unión Bancaria, señalando que su consolidación, junto con la CMU, es fundamental para fomentar la inversión, mejorar las oportunidades de financiación y garantizar la estabilidad financiera en la eurozona. Anunció que en los próximos meses se celebrará una discusión política para evaluar nuevos avances en este ámbito.
Respecto al euro digital, alertó sobre la acelerada transformación del sistema de pagos y el riesgo que supone para la autonomía estratégica de Europa no avanzar en este terreno. «El costo de la inacción se vuelve cada vez más evidente a medida que otras economías desarrollan sus propias soluciones digitales», enfatizó. Explicó que el Eurogrupo sigue de cerca la evolución del mercado de criptoactivos y los riesgos que estos pueden suponer para la estabilidad financiera, por lo que insistió en la necesidad de adaptar continuamente la regulación.
Además, Donohoe destacó los progresos de Bulgaria en su camino hacia la adopción del euro en 2026 y expresó el apoyo del Eurogrupo a este proceso. Señaló que la Comisión Europea y el Banco Central Europeo evaluarán la convergencia del país con la eurozona en los próximos meses, en línea con el procedimiento establecido en los tratados de la UE.
Por último, subrayó la importancia de que la eurozona tenga una participación activa en el escenario económico global. En un contexto de creciente tensión internacional, instó a los Estados miembros a proyectar una «voz fuerte y unificada» en foros internacionales como el G7 y a reforzar el diálogo con socios económicos clave.
«Nuestro compromiso es claro: queremos fortalecer la Unión Económica y Monetaria y crear las condiciones necesarias para un crecimiento estable y sostenible en Europa», concluyó Donohoe.






