La Comisión Europea presentó este miércoles su propuesta para el presupuesto de la Unión Europea en 2026, que asciende a 193.260 millones de euros en compromisos, complementados por 105.320 millones de euros en pagos en el marco del instrumento NextGenerationEU. Esta propuesta, enmarcada en la revisión intermedia del Marco Financiero Plurianual 2021-2027, busca, según el Ejecutivo comunitario, proporcionar estabilidad financiera, impulsar las prioridades estratégicas de la Unión y responder eficazmente a un contexto internacional caracterizado por una creciente incertidumbre económica, climática y geopolítica.
Aunque el presupuesto total propuesto para 2026 es ligeramente inferior al acordado para 2025, que alcanzó los 199.400 millones de euros en compromisos, refleja una reorientación hacia áreas consideradas prioritarias por la Comisión.
Se consolida el apoyo al crecimiento sostenible, la competitividad industrial, la transformación ecológica y digital, y la proyección estratégica de la UE tanto en su vecindario inmediato como a escala global. A la vez, se introduce una mayor capacidad de respuesta ante desafíos como la defensa, la migración o el cambio climático.
En materia de mercado único, innovación y transformación digital, la propuesta para 2026 alcanza los 22.050 millones de euros, lo que supone un ligero aumento respecto a los 21.480 millones consignados en 2025. Esta subida se debe principalmente al fortalecimiento de programas como Horizon Europe, con 12.970 millones, y Digital Europe, con 1.000 millones, además de inversiones en infraestructura a través del Mecanismo Conectar Europa.
En cohesión, resiliencia y valores, el presupuesto propuesto es de 71.730 millones de euros, una cifra considerablemente menor que los 77.980 millones del año anterior. Esta reducción se explica por el descenso de financiación extraordinaria post-pandemia y una redistribución hacia otras prioridades estratégicas, aunque se mantiene un fuerte respaldo al Fondo Social Europeo Plus y al programa Erasmus+, que contará con 4.300 millones.
Los recursos destinados a agricultura, pesca y medio ambiente alcanzan los 56.970 millones de euros, ligeramente por encima de los 56.730 millones asignados en 2025. De este total, 53.800 millones corresponden a la Política Agrícola Común, mientras que el resto se orienta a medidas de sostenibilidad, incluyendo el programa LIFE con 802,9 millones y el Fondo de Transición Justa con 1.260 millones.
En migración y gestión de fronteras, la dotación asciende a 5.010 millones, frente a los 4.790 millones del ejercicio anterior. Este aumento responde al fortalecimiento del sistema de gestión integrada de fronteras, con 1.200 millones para el IBMF y 1.130 millones para Frontex, así como a un refuerzo de 2.080 millones para políticas migratorias alineadas con los valores europeos.
La seguridad y la defensa cuentan en la propuesta para 2026 con una asignación de 2.800 millones de euros, cifra ligeramente superior a los 2.630 millones del año anterior. Esta partida incluye 1.000 millones para el Fondo Europeo de Defensa y 251 millones para movilidad militar. La Comisión también impulsa el nuevo Programa de la Industria de Defensa Europea (EDIP) y el instrumento SAFE, que permitirá movilizar hasta 150.000 millones en préstamos respaldados por el presupuesto de la Unión para reforzar las capacidades de defensa de los Estados miembros hasta 2030.
En el ámbito de la acción exterior, la dotación general es de 15.510 millones de euros, cifra algo inferior a los 16.310 millones de 2025, pero que se ve ampliamente complementada con 3.890 millones en subvenciones y 6.700 millones en préstamos a través del Mecanismo para Ucrania, lo que eleva el esfuerzo exterior total a más de 26.000 millones.
La ayuda humanitaria (HUMA) dispondrá de 1.930 millones de euros, mientras que el Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (NDICI – Global Europe) recibe 10.110 millones. La asistencia a la preadhesión (IPA III) contará con 2.200 millones y la Facilidad para el Crecimiento en los Balcanes Occidentales, con 500 millones.
El gasto administrativo europeo asciende a 13.480 millones, por encima de los 12.845 millones de 2025, debido a ajustes salariales e inflacionarios. Los instrumentos especiales previstos, destinados a garantizar flexibilidad frente a situaciones imprevistas, contarán con 5.720 millones de euros, una cifra algo inferior a los 6.670 millones del ejercicio anterior, aunque reforzada con fondos no ejecutados de años anteriores.
La propuesta también incluye un mecanismo escalonado para cubrir el aumento de los costes de intereses derivados de NextGenerationEU desde 2022. En 2026 se financiarán estos costes extraordinarios mediante una combinación de márgenes no asignados, el Instrumento de Flexibilidad y el Instrumento EURI, evitando así recurrir al «respaldo financiero» o backstop. Esta solución técnica permite mantener la estabilidad financiera sin alterar el techo presupuestario del actual MFP.
Aunque esta propuesta se inscribe dentro del marco vigente hasta 2027, la Comisión presentará en julio de 2025 su propuesta para el próximo Marco Financiero Plurianual a partir de 2028.
Ahora que la Comisión ha presentado su propuesta para el presupuesto de la UE en 2026, esta será debatida por el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. Tras un proceso de negociación que se desarrollará durante los próximos meses, las dos instituciones deberán alcanzar un acuerdo antes de finales de año para que el presupuesto pueda ser adoptado formalmente y entrar en vigor el 1 de enero de 2026.






