EL objetivo de la Comisión Europea era evitar que la empresa sueca de fabricación de baterías eléctricas, Northvolt, abriera una planta en Estados Unidos para beneficiarse de las ayudas de Washington.
El Ejecutivo comunitario ha aprobado varias ayudas estatales europeas como parte de una estrategia más amplia para apostar por las energías verdes. "La Comisión ha adoptado otra decisión por la que aprueba una ayuda alemana de 902 millones de euros a Northvolt. La ayuda permitirá la inversión de Northvolt en una gigafactoría para producir células de baterías para vehículos eléctricos en Europa en lugar de Estados Unidos", ha asegurado Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea.
"Se trata de la primera medida individual aprobada conforme a la posibilidad excepcional prevista en el Marco Temporal de Crisis y Transición. Permite conceder ayudas de mayor cuantía si la inversión corre el riesgo de desviarse de Europa debido a la disponibilidad de subvenciones extranjeras", ha dicho la vicepresidenta.
La planta tendrá una capacidad anual de 60 GWh. Esto se traduce en entre 800.000 y 1 millón de vehículos eléctricos al año, dependiendo del tamaño de la batería. La planta empezará a producir en 2026 y alcanzará su plena capacidad de producción en 2029.
La ayuda adoptará la forma de una subvención directa de 700 millones de euros y una garantía de 202 millones de euros. Sin la ayuda, Northvolt establecería la planta en Estados Unidos, donde se ofrecía apoyo en particular al amparo de la Ley de Reducción de la Inflación.
La Comisión Europea también ha aprobado un plan de 2 900 millones de euros de apoyo a la inversión en industrias ecológicas para impulsar la transición a una economía neta cero en Francia.






