En el año 2022, el gasto total de las administraciones públicas de la UE se incrementó hasta el 49,6% del producto interior bruto (PIB). Este dato seguía bajo la influencia de los efectos de la pandemia del COVID-19, aunque en menor grado que en 2020 y 2021. Hay que añadir el impacto de las medidas gubernamentales para hacer frente a la subida de los precios de energía, que han influido en el nivel y la composición del gasto público. La disminución del PIB entre 2022 (49,6%9 y 2021 (51,3%) se debe principalmente a los aumentos del mismo.
El gasto de las administraciones públicas en la UE, se reparte de la siguiente manera:
- Protección social sigue siendo la más relevante, 19,5%
- Salud 7,7%
- Servicios públicos 6,0%
- Asuntos económicos 5,9%
- Educación 4,7%
- Orden público y seguridad 1,7%
- Defensa 1,3%
- Cultura y religión 1,1%
- Vivienda y servicios comunitarios 1,0%
- Protección del medio ambiente 0,8%
En la UE, el gasto total de las administraciones aumento de 113 billones en la protección social. Por otro lado, los servicios generales también aumentaron (82 billones), junto con la educación (43 billones) y la salud (39 billones).

Por otro lado, la protección social fue el ámbito más importante del gasto de las administraciones públicas en 2022 para todos los países de la UE. El gasto público en protección social como porcentaje del PIB varió del 7,5% del PIB en Irlanda, del 10,1% en Malta, del 11,8% en Chipre y del 12,7% en Estonia, al 23,8% del PIB en Francia, al 23,6% en Finlandia y al 21,9% en Italia.
En cuanto a los Estados miembros, el PIB aumentó de la siguiente manera: Austria (9,3% del PIB), Chequia y Francia (ambos 9,1% del PIB) registraron las mayores ratios de gasto público y PIB dedicados a la salud entre los miembros de la UE. Las mayores proporciones de gasto público y PIB en asuntos económicos en 2022 se registraron en Hungría (10,5%), por delante de Grecia (10,0%). Las mayores proporciones de gasto público con PIB en servicios públicos generales se observaron en Italia (8,6%), Hungría (8,2%) y Finlandia (7,8%). En el ámbito de la educación, las tasas más altas con respecto al PIB se registraron en Bélgica y Suecia (ambos 6,3% del PIB), seguidas de Estonia (5,8% del PIB).






