La Comisión ha aprobado este martes una ayuda estatal por valor de 1.200 millones de euros para un proyecto europeo de computación en la nube en el que participan las empresas españolas Telefónica, Arsys Internet y OpenNebula Systems junto con otras 16 empresas de otros 6 Estados miembros.
Se trata de un proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI) que tiene como objetivo apoyar la investigación, el desarrollo, y el primer despliegue industrial de tecnologías avanzadas de computación en la nube o de borde en diferentes proveedores en Europa. Así pues, esta iniciativa pretende desarrollar el primer ecosistema europeo de procesamiento de datos interoperable y abiertamente accesible. Se llevarán a caco 19 proyectos “muy ambiciosos que tienen como objetivo desarrollar tecnologías innovadoras”.
En este proyecto denominado IPCEI Next Generation Cloud Infrastructure and Services (IPCEI CIS), participan Francia, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia y España. Los siete Estados miembros serán los encargados de aportar la cantidad de hasta 1.200 millones de euros en financiación pública, lo que espera, según la Comisión, que desbloquee 1.400 millones de euros adicionales en inversiones privadas.
En el marco de este IPCEI, 19 empresas, incluidas pequelas y medianas empresas, desarrollarán 19 proyectos. Tal como ha explicado la Comisión, los 19 proyectos se ejecutarán entre 2023 y 2031 y los primeros resultados se esperan apra finales de 2027. La Comisión prevé que esta iniciativa pueda crear al menos 1.000 empleos altamente cualificados directos e indirectos.
El responsable de la política de competencia, el comisario Didier Reynders, ha señalado que esta dicisión “ garantiza que el apoyo público esté bien dirigido y sea suficiente para permitir que el proyecto persiga sus ambiciosos objetivos, salvaguardando al mismo tiempo la igualdad de condiciones y garantizando que se puedan generar fuertes efectos indirectos positivos en toda la Unión”.
Bruselas dio luz verde a la ayuda tras concluir que el IPCEI CIS contribuye directamente a lograr varios objetivos de la UE de una economía digital, más verde, más segura, resiliente y soberana, como se establece en iniciativas políticas clave de la UE, como la Década Digital Europea o el Pacto Verde Europeo.






