La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió este martes desde Estrasburgo que los aranceles impuestos por la administración estadounidense «solo alimentarán la inflación» y que «las fábricas estadounidenses pagarán más por los componentes producidos en Europa, lo que resultará en la pérdida de empleos y creará un monstruo burocrático de nuevos procedimientos aduaneros».
En su intervención ante la Eurocámara, en el contexto de las crecientes tensiones comerciales con la administración Trump y las medidas arancelarias anunciadas por Estados Unidos, von der Leyen destacó que «Europa no comenzó esta confrontación».
La jefa del Ejecutivo comunitario recordó que el proyecto europeo nació con la idea fundamental de crear un Mercado Único, un espacio libre de barreras y con aranceles bajos, lo que permitió a Europa alcanzar una gran fortaleza económica. «El sueño de una Europa unida comenzó con una idea simple: creemos un Mercado Único. Rompamos barreras y bajemos los aranceles. Esto nos hizo fuertes», afirmó.
Europe did not start the tariff confrontation.
Tariffs are taxes, paid by the people.
But Europe has everything to protect our people and our prosperity.
We will always promote & defend our interests and values.
And we will always stand up for Europe. https://t.co/l4xeJOAScz
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) April 1, 2025
Subrayó también la relevancia de las relaciones comerciales con Estados Unidos, destacando que el comercio ha sido fuente de «prosperidad» y ha cimentado «una forma de vida compartida». Sin embargo, lamentó las medidas adoptadas por la administración estadounidense, reiterando que «Europa no comenzó esta confrontación. Pensamos que está mal».
La presidenta de la Comisión se mostró firme en su desaprobación hacia el enfoque generalizado de los aranceles, insistiendo en que «los aranceles son impuestos que los pueblos tendrán que pagar. Los aranceles son impuestos para los estadounidenses sobre sus comestibles y medicamentos». En este sentido, reafirmó la postura de la UE respecto a los efectos perjudiciales de estas políticas.
A pesar de las tensiones, von der Leyen resaltó la disposición de la Unión Europea para negociar, pero también subrayó la determinación del bloque para responder con firmeza si fuera necesario: «Nuestra respuesta inmediata es unidad y determinación. Ya he estado en contacto con nuestros Jefes de Estado y de Gobierno sobre los próximos pasos. Queremos una solución negociada, pero, por supuesto, si es necesario, protegeremos nuestros intereses, nuestra gente y nuestras empresas».
En relación con la diversificación de los acuerdos comerciales, von der Leyen destacó que «Europa ya tiene acuerdos comerciales con 76 países», y mencionó que la UE está ampliando su red de acuerdos. Citó como ejemplos recientes la conclusión de acuerdos con Mercosur, México y Suiza, además del lanzamiento de la primera asociación de Comercio e Inversión Limpia con Sudáfrica. También señaló que las negociaciones con India, Indonesia y Tailandia están en marcha.
La presidenta de la Comisión Europea también subrayó la importancia de fortalecer el Mercado Único, señalando que «es la piedra angular de la integración y los valores europeos». En este contexto, insistió en que el Mercado Único debe expandirse aún más, eliminando las barreras que aún persisten: «Debemos derribar las barreras restantes para tener un Mercado Único de gran escala, porque la escala importa».
En su intervención, enfatizó que es necesario facilitar que las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) puedan vender los mismos productos en todos los Estados miembros sin tener que cumplir con 27 diferentes regulaciones nacionales.
Respecto a las reformas internas, von der Leyen anunció que se tomarán medidas para eliminar obstáculos dentro de la UE, anunciando que ha encargado al Vicepresidente Ejecutivo Séjourné que presente «propuestas concretas y audaces el próximo mes para eliminar algunas de estas barreras y evitar que surjan otras».






