La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea declaró ayer en Bruselas que la Unión Europea mantendrá una postura firme y unida frente a las amenazas de aranceles del 50 % que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea imponer al bloque comunitario a partir del 1 de junio.
En declaraciones a los medios de comunicación a su llegada al acto por el 40.º aniversario de PSOE Europa, Teresa Ribera afirmó que “no se puede consentir semejante chantaje” y subrayó que la UE “no se va a arrugar” ante las amenazas de Trump. La vicepresidenta recordó además que, un día antes, el comisario Maroš Šefčovič había conversado con su homólogo estadounidense para enfatizar que el comercio debe regirse por el “respeto mutuo, no por las amenazas”.
Ribera calificó de “vocación agresiva” la intención de la Administración estadounidense de imponer unilateralmente sus condiciones y advirtió de que no cederán: “Europa no va a consentir que se impongan condiciones absolutamente contrarias a los intereses de las empresas y de la sociedad europea”. Al mismo tiempo, instó a mantener la firmeza evitando, eso sí, una escalada del conflicto.
Más allá del discurso, la Comisión Europea ya ha adoptado contramedidas contra los aranceles de EE. UU. —como los sobre el acero y el aluminio— que mantuvo en suspenso hasta el 14 de julio para facilitar las negociaciones. Ahora estudia nuevas respuestas por valor de unos 100 000 millones de euros que afectarían a productos agrícolas e industriales, desde aviones hasta bourbon, si finalmente fracasan las conversaciones.






