El 1 de enero de 2026 entrará en vigor el paquete «una sustancia, una evaluación» (OSOA). Este es un producto clave de la Estrategia de Productos Químicos para la Sostenibilidad. Hará que las evaluaciones químicas sean más consistentes, transparentes y eficientes en toda la legislación de la UE, cubriendo productos como juguetes, alimentos, pesticidas y biocidas.
Este nuevo marco también ayudará a identificar los riesgos antes y permitirá una acción más rápida cuando sea necesario. Este es un paso significativo hacia una protección mejor y más rápida de la salud de las personas y el medio ambiente.
Según informa la Comisión Europea, el paquete «una sustancia, una evaluación», se compone de tres propuestas legislativas: un reglamento que establece una plataforma de datos común sobre productos químicos; un reglamento que reasigna tareas técnicas y mejora la cooperación entre los organismos de la UE; y una directiva sobre la reasignación de tareas técnicas a la Agencia Europea de Productos Químicos (ECHA).
En su núcleo se encuentra una nueva plataforma de datos comunes sobre productos químicos, que estará operativa en los próximos tres años. Accesible para todos, esta plataforma actuará como un centro central, reuniendo datos químicos recopilados bajo diferentes leyes de la UE. Permitirá a las autoridades públicas reutilizar la información sobre productos químicos más fácilmente, apoyando una mejor toma de decisiones.
Las nuevas medidas reforzarán la cooperación entre las agencias de productos químicos de la UE al aclarar la división de tareas, reducir la duplicación del trabajo y consolidar las tareas científicas y técnicas. El paquete OSOA también introduce un marco de monitoreo y perspectivas para detectar los riesgos químicos emergentes antes. Mediante la recopilación sistemática de datos y el uso de indicadores y herramientas de alerta temprana, la UE estará mejor equipada para identificar nuevas preocupaciones y actuar rápidamente cuando sea necesario.
La Comisionada de Medio Ambiente, Resiliencia del Agua y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, dijo:
«Al agilizar la forma en que se evalúan los productos químicos, podemos actuar antes y de manera más decisiva para proteger la salud de las personas y el medio ambiente. Este nuevo marco facilitará el acceso a datos fiables, fortalecerá nuestra cooperación científica y mejorará la capacidad de la UE para anticipar y gestionar los riesgos químicos».






