El bloque empieza este miércoles el que espera que sea el último trílogo para acordar el texto. A pesar que la mayor parte del cuerpo de la ley ya está cerrado sigue la controversia principalmente en dos puntos clave: la regulación de los modelos fundacionales, como ChatGPT, y el uso de sistemas de vigilancia masiva.
La Unión Europea ha empezado ya lo que muchos esperan que sea el último trílogo sobre la pionera Ley sobre Inteligencia Artificial, un texto que pretende poner límites y normas a una de las tecnologías que promete cambiar más el mundo en los próximos años. Según fuentes de la presidencia española un 85% del texto está ya cerrado y confian en que se pueda acabar de cerrar esta noche.
La propuesta en la que se basa, presentada por la Comisión Europea en 2021, bsuca definir los diferentes tipos de uso de la inteligencia artificial dependiendo de su nivel de riesgo para los seres humanos. La idea es que haya tecnologías que estén prohibidas, como por ejemplo, los sistemas de puntuación para ciudadanos, y otras que esten clasificadas de alto riesgo. Este es, de hecho uno de los puntos más espinosos. El Parlamento y el Consejo siguen ahora negociando qué irá incluido en qué lista.
El texto fue propuesto cuando aún no había aparecido los conocidos como modelos fundacionales, como por ejemplo, ChatGPT. Y este es ahora uno de los principales escollos para una adopción de un texto conjunto entre las instituciones. Mientras el Parlamento Europeo apuesta por etiquetarlo como de alto riesgo y pedir que antes de salir al mercado se analicen para evitar la reproducción de sesgos, en el Consejo la opinión es distinta.
Varios países, como Alemania y Francia, se han opuesto a su regulación argumentando que podría ser dañino para la competitividad y la innovación de las empresas de la Unión Europea. Pero tanto la Eurocámara como lobbys a favor de los derechos digitales alertan del peligro que podría suponer para los ciudadanos.
Los legisladores estarán también negociando de que forma se debe señalar todos aquellos productos culturales elaborados mediante la Inteligencia Artificial, incluidos los Deep Fake.
A pesar de que a finales del mes de octubre Estados Unidos aprobó un decreto mediante el que regulaba el uso de la Inteligencia Artificial, el texto europeo es la primera ley creada especificamente para poner normas y límites a esta tecnología disruptiva.






