La medida pretende evitar que la competencia mundial perjudique el desarrollo del mercado de baterías europeo, que está siendo más largo de lo esperado por los acontecimientos de los últimos años.
La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa una prórroga específica -hasta el 31 de diciembre de 2026- de las actuales normas de origen aplicables a los vehículos eléctricos y las baterías en el marco del Acuerdo de Comercio y Cooperación (TAC) entre la UE y el Reino Unido. Esta propuesta solo afecta a estas normas y no a normas de origen más amplias, que sí que serán aplicables a partir de 2027, como estaba previsto. La Comisión también destinará hasta 3.000 millones de euros para impulsar la industria de fabricación de baterías de la UE.
Las normas de origen para los vehículos eléctricos y las baterías en el marco del TCA se diseñaron en 2020 para incentivar la inversión en la capacidad de fabricación de baterías de la UE. Pero lo que no se preveía en ese acuerdo es todo lo que vino después: la pandemia y el impacto que tuvo en las cadenas de suministro globales, la guerra de Rusia contra Ucrania o la mayor competencia de los nuevos regímenes internacionales de apoyo a las subvenciones. Por ello el desarrollo y la ampliación del ecosistema europeo de baterías ha sido más lenta de lo previsto inicialmente.
Si estos aranceles se hubieran impuesto en el período de tiempo previsto "habría ido en contra de nuestros intereses y habría impulsado aún más la competencia de los vehículos eléctricos fabricados en el extranjero, especialmente en China", ha apuntado el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis.
El vicepresidente encargado del Brexit, Maros Sefcovic también ha reconocido las dudas de las empresas como las as industrias europeas del automóvil, las baterías y los productos químicos, "que se habrían enfrentado a aranceles de hasta el 10% el 1 de enero del año que viene para los vehículos eléctricos cuya batería proceda de fuera de la UE".
Se trata de una prórroga "única" de las normas actuales hasta el 31 de diciembre de 2026 y el cambio cuenta con una cláusula que imposibilita jurídicamente que el Consejo de Asociación UE-Reino Unido prorrogue este periodo, con lo que se "bloquearían" las normas de origen en vigor a partir de 2027.
Por su parte la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) acoge favorablemente la propuesta de la Comisión Europea de solicitar una prórroga de tres años de las actuales normas de origen aplicables a las baterías en virtud del Acuerdo de Comercio y Cooperación (ACC) entre la UE y el Reino Unido.






