Bruselas elabora una hoja de ruta junto con sus socios de la COP29 para apoyar el objetivo colectivo de reducir las emisiones de metano al menos un 30% para 2030.
La Comisión ha desarrollado una nueva hoja de ruta para la Asociación para la Reducción de Metano para acelerar aún más la reducción de las emisiones de metano asociadas a la producción y consumo de energía fósil, en colaboración con los países socios, la Agencia Internacional de la Energía y varias organizaciones no gubernamentales (ONG).
La Hoja de Ruta proporciona un plan para la cooperación entre los países importadores y exportadores de combustibles fósiles, que ayudará a las empresas a mejorar sus sistemas de vigilancia, notificación y verificación para reducir las emisiones de metano.
La Comisaria de Acción Climática, Wopke Hoekstra, declaró: «La reducción de las emisiones de metano del sector energético es una fruta de baja para la acción climática. Tiene sentido económico. De hecho, ayuda a aumentar nuestra seguridad energética al tiempo que se reducen las emisiones. La Hoja de Ruta que estamos lanzando hoy muestra el camino a seguir en términos de fomentar la cooperación entre los países importadores y exportadores. Para la UE, está claro: sólo podremos abordar eficazmente las emisiones de metano si trabajamos juntos en todas las cadenas mundiales de suministro con todos los implicados».
Según informa la Comisión, el proyecto La Promesa Global de Metano, lanzado por la UE y EE.UU., cuenta ahora con el compromiso de más de 150 países de reducir colectivamente las emisiones antropogénicas de metano en al menos un 30 % para 2030, tomando como referencia los niveles de 2020.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, anunció estas medidas para la mitigación del metano en la COP28 en Dubái. La iniciativa destaca la colaboración internacional en la reducción de gases de efecto invernadero y fortalece el compromiso global en la lucha contra el cambio climático.
La Comisión señala que los primeros ejemplos de implementación de esta Hoja de Ruta se presentarán en la COP30 en Brasil, evidenciando el progreso en la reducción de emisiones de metano mediante la cooperación internacional y un monitoreo más riguroso.






