La industria farmacéutica de la Unión Europea ha lanzado una seria advertencia: los nuevos aranceles internacionales podrían costar al sector hasta 18.000 millones de euros, una cifra que la patronal considera “insostenible” para la competitividad y estabilidad de las compañías.
Según las estimaciones difundidas este jueves por la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (EFPIA), los laboratorios europeos no podrán absorber este incremento en los costes mediante ajustes internos, ni trasladarlo de forma neutral a la cadena de valor. “El impacto arancelario amenaza con repercutirse directamente en los precios de los medicamentos, poniendo en riesgo el acceso de los pacientes a tratamientos esenciales”, señaló la organización.
El sector farmacéutico es uno de los pilares industriales de la UE, con una balanza comercial netamente positiva y un fuerte peso en la investigación biomédica. Sin embargo, el aumento de cargas comerciales puede afectar a su capacidad de inversión en I+D, un terreno donde Europa ya compite con Estados Unidos y China.
Desde la EFPIA insisten en que la situación exige una respuesta coordinada de las instituciones comunitarias. Reclaman a la Comisión Europea que active mecanismos de compensación y que intensifique la diplomacia comercial para evitar una escalada de barreras arancelarias que, advierten, no solo comprometería la sostenibilidad económica de las compañías, sino también la seguridad del suministro de medicamentos en el continente.
Bruselas, por el momento, no ha concretado medidas específicas, aunque fuentes comunitarias admiten que la farmacéutica es uno de los sectores más vulnerables a las tensiones comerciales actuales.






