La Comisión ha solicitado consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) con el objetivo de eliminar las prácticas comerciales desleales e ilegales de China en el ámbito de la propiedad intelectual.
China ha facultado a sus tribunales para establecer tasas de regalías vinculantes en todo el mundo para las patentes esenciales estándar de la UE, sin el consentimiento del propietario de la patente.
Esta decisión presiona a las empresas europeas innovadoras de alta tecnología para que reduzcan sus tarifas a nivel mundial, dando así a los fabricantes chinos un acceso más barato a esas tecnologías europeas de manera injusta.
Según la Comisión, las prácticas de China también interfieren indebidamente con la competencia de los tribunales de la UE en materia de patentes europeas. La Comisión de la UE considera firmemente que esas prácticas son incompatibles con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OMC.
Maros Sefcovic, comisario de Comercio y Seguridad Económica; Relaciones interinstitucionales y transparencia ha declarado: “Se debe permitir que las vibrantes industrias de alta tecnología de la UE compitan de manera justa y en igualdad de condiciones. De no ser así, la Comisión adopta medidas decisivas para proteger sus derechos. La investigación y el desarrollo son un motor de innovación que garantiza el liderazgo de la UE en el desarrollo de tecnologías futuras, y deben ser recompensados adecuadamente. Desafiamos estas prácticas comerciales desleales en la Organización Mundial del Comercio”.
Debido a que no se ha llegado a ningún acuerdo satisfactorio en las negociaciones, la UE se ve obligada a solicitar consultas como primer paso en este procedimiento de solución de diferencias en la OMC, con el objetivo de garantizar que sus industrias de alta tecnología, especialmente en el sector de las telecomunicaciones, puedan ejercer efectivamente sus derechos de patente y proteger sus inversiones en innovación.
Las consultas sobre solución de diferencias solicitadas por la UE son el primer paso en el procedimiento para afrontar diferencias de la OMC.






