A pesar de la ausencia de varios ministros europeos de economía y finanzas este viernes, Hungría calificó la reunión informal celebrada en Budapest como “un éxito en todos los aspectos, tanto en términos de participación como de los temas discutidos”.
El ministro húngaro señaló que «a pesar de los intentos de boicotear la presidencia húngara, todos los Estados miembros estuvieron representados, al igual que los bancos centrales de casi todos los países, junto con altos funcionarios de instituciones financieras internacionales».
Las declaraciones del ministro hacen referencia a la decisión de algunos Estados miembros de no participar en las reuniones informales en el marco de la presidencia rotatoria de Hungría, en protesta por el viaje del primer ministro Viktor Orbán a Rusia pocos días después de asumir la presidencia, donde se reunió con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Así lo decidió también la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Lyen, quien anunció que la Comisión Europea estaría representada solo a nivel de altos funcionarios durante las reuniones informales del Consejo”.
En ese sentido, el ministro húngaro subrayó que “las sanciones a veces tienen el efecto contrario, y en este caso, parecen haber favorecido a la presidencia húngara”.
Tras la reunión informal, enfatizó la necesidad de poner fin a la guerra en Ucrania a través de negociaciones, recordando la proximidad de Hungría al conflicto y el impacto directo que tiene en la comunidad húngara.
La presidencia húngara del Consejo destacó su intención de priorizar políticas como el fortalecimiento de la defensa europea, la ampliación de la UE, la lucha contra la migración ilegal, la resolución de problemas demográficos y la protección del sector agrícola.
Durante la reunión, los ministros y gobernadores de bancos centrales debatieron sobre la “financiación sostenible de la transición verde”. El Secretario General de la OCDE y el Director Ejecutivo de la Agencia de Gestión de la Deuda Pública de Hungría presentaron propuestas para cerrar la brecha financiera mediante instrumentos innovadores y movilizar mejor los ahorros de los hogares y otros sectores privados, impulsando así la transición verde mientras se coloca la deuda pública en una trayectoria descendente.
La reunión se extenderá hasta el sábado, cuando se abordarán “los efectos de los cambios demográficos en la sostenibilidad de la deuda pública”. Las delegaciones debatirán los riesgos que el envejecimiento de la población representa para la sostenibilidad de la deuda y explorarán posibles líneas de acción.
Este tema es una de las prioridades de la presidencia húngara, que ya había expresado su preocupación por el impacto del envejecimiento de la población y la escasez de mano de obra en la prosperidad económica a largo plazo de la UE. El debate se basará en un análisis presentado por el grupo de expertos Bruegel, con sede en Bruselas.






