España ha expresado su intención de asegurar una posición «influente y significativa» en el Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) tras la posible salida de Christine Lagarde antes de que termine su mandato en 2027, según adelantó Financial Times este miércoles.
El Ministerio de Economía español ha afirmado que «trabajará activamente para asegurar que ocupa una posición influyente y significativa en el Consejo Ejecutivo del BCE», subrayando que la institución «ha navegado con éxito por los recientes choques económicos bajo el liderazgo firme, profesional y ampliamente respetado de la presidenta Christine Lagarde».
Asimismo, el ministerio ha destacado que el próximo ciclo de renovación en el BCE «representa una oportunidad clave para que España asuma un rol de liderazgo dentro de las principales instituciones económicas de Europa», un rol que reflejaría «el creciente peso económico del país en la zona euro y su sólido historial de compromiso constructivo a nivel europeo».
España ha afirmado que «está lista para presentar el candidato más fuerte y calificado en caso de que el proceso se adelante», señalando que cuenta con «un profundo grupo de profesionales reconocidos internacionalmente capaces de contribuir a la misión del BCE al más alto nivel».
Aunque no se ha confirmado el momento exacto de la salida de Lagarde, fuentes citadas por Financial Times han indicado que la presidenta, quien asumió el cargo en noviembre de 2019 procedente del Fondo Monetario Internacional (FMI), podría dejar su puesto antes de las elecciones presidenciales francesas de abril de 2027.
Por su parte, el BCE ha afirmado que «la presidenta Lagarde está totalmente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el final de su mandato».
Lagarde fue nombrada presidenta del BCE tras un acuerdo entre el presidente francés Emmanuel Macron y la entonces canciller alemana Angela Merkel en 2019, mientras que Ursula von der Leyen asumió la presidencia de la Comisión Europea.
Entre los posibles sucesores de Lagarde, los economistas europeos señalan a Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España; Klaas Knot, presidente del Banco Central Holandés; así como a Isabel Schnabel y Joachim Nagel.





