El Parlamento Europeo dio luz verde este martes las cláusulas de salvaguardia que permitirán a la UE intervenir en caso de alteraciones en el mercado, con el fin de proteger a los agricultores europeos en el contexto del acuerdo comercial con los países del Mercosur.
La medida respaldada por 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones incluye un mecanismo que permite suspender temporalmente las preferencias arancelarias previstas en el acuerdo si se registran aumentos significativos en las importaciones de productos agrícolas, como carne de vacuno y aves de corral.
Gabriel Mato, eurodiputado del Partido Popular y ponente del acuerdo con Mercosur, destacó que las salvaguardias ofrecen un «mecanismo de protección equilibrado y creíble» para el sector agrícola europeo.
Mato señaló que estas medidas mejoran la supervisión del mercado, permiten detectar perturbaciones de manera más efectiva y aseguran una respuesta rápida ante los perjuicios ocasionados a productos sensibles. Según sus palabras, las salvaguardias proporcionarán «estabilidad y previsibilidad» a los agricultores, al tiempo que mantienen el «equilibrio general» del acuerdo.
Las nuevas normas establecen que, en caso de que las importaciones aumenten en promedio un 5% durante tres años consecutivos, la Comisión Europea podrá iniciar una investigación para determinar si es necesario aplicar medidas de protección.
Además, se establecerán umbrales específicos para activar las salvaguardias, basados en el aumento de las importaciones y la disminución de los precios en comparación con los precios internos.
Las cláusulas de salvaguardia formarán parte del Acuerdo de Asociación y del Acuerdo Comercial Interino entre la UE y Mercosur, acuerdos que aún deben ser ratificados por el Parlamento Europeo.
Sin embargo, en la sesión plenaria de enero, el Parlamento Europeo aprobó, con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, la solicitud de un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el Acuerdo de Asociación y el Acuerdo Comercial Interino. Este dictamen es necesario antes de que el Parlamento pueda votar sobre el acuerdo, lo que podría retrasar el proceso más de un año.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea revisará el fundamento jurídico de ambos acuerdos. El Parlamento no podrá votar sobre el acuerdo hasta que el TJUE emita su opinión, lo que podría demorar más de un año. No obstante, la Comisión Europea podría aplicar provisionalmente el acuerdo mientras se resuelve el recurso del Parlamento.






