Según las nuevas normas, todos los países miembros deben presentar planes a medio plazo que detallen sus objetivos de gasto, inversiones y reformas previstas. Los Estados con altos niveles de déficit o deuda recibirán orientación anticipada sobre los objetivos de gasto.
Tras meses de negociaciones, el Parlamento Europeo ha dado luz verde a la renovación de las reglas fiscales de la Unión Europea. Este nuevo marco tiene como objetivo establecer directrices claras y flexibles adaptadas a las necesidades individuales de cada país, buscando favorecer la inversión y garantizar un gasto sostenible.
Para garantizar la sostenibilidad del gasto, se han establecido salvaguardias numéricas para los países con deuda o déficit elevados. Los países con deuda superior al 90% del PIB deberán reducirla en un promedio anual del 1%, mientras que aquellos con deuda entre el 60% y el 90% del PIB deberán reducirla en un promedio anual del 0,5%. Si el déficit supera el 3% del PIB, deberá reducirse durante los períodos de crecimiento para alcanzar el 1,5%, creando así un colchón de gasto para condiciones económicas difíciles.
La renovación, aprobada con 359 votos a favor, 166 en contra y 61 abstenciones, busca establecer reglas fiscales más claras, flexibles y adaptadas a las necesidades individuales de cada país, favoreciendo así una economía sostenible.
El nuevo marco pretende ofrecer más margen de maniobra a los países, otorgando tres años adicionales a los cuatro estándar para alcanzar los objetivos del plan nacional. Este tiempo adicional puede concederse por cualquier motivo que el Consejo considere apropiado.
Además, los países con déficit o deuda excesivos pueden solicitar un proceso de discusión con la Comisión antes de recibir orientación sobre la trayectoria del gasto, permitiendo así más oportunidades para exponer sus argumentos.
"Cuando tienes control de tu presupuesto, no necesitas austeridad, y por lo tanto, la gente confunde una cosa con la otra", señaló el ponente del Partido Popular Europeo, Markus Ferber, durante la sesión plenaria previa a la votación.
Sin embargo, hay preocupaciones entre sindicatos y organizaciones sociales sobre un posible regreso a políticas de austeridad. Philippe Lamberts, presidente del Grupo Verde/Alianza Libre Europea, criticó la decisión, afirmando que "los socialdemócratas, conservadores y liberales han optado por volver a la austeridad".
Lamberts advirtió que las nuevas reglas fiscales podrían limitar los recursos financieros esenciales para el futuro económico, social y climático de Europa, y que esta obsesión por reducir la deuda podría llevar a un retorno de la austeridad.
El acuerdo entre los gobiernos se alcanzó en diciembre de 2023, y en febrero de 2024 el Parlamento y el Consejo llegaron a un acuerdo político provisional. Ahora, los países tendrán que implementar estas nuevas reglas fiscales, mientras se monitorea de cerca su impacto en la economía y el bienestar social de la UE.






