La Eurocámara ha dado luz verde a la normativa que busca restaurar al menos el 20 % de las áreas terrestres y marinas de la UE para 2030 y alcanzar la restauración total para 2050. A pesar de la oposición a la propuesta, reflejada en los 275 votos en contra, el ponente socialista César Luena ha asegurado que el reglamento restaurará los ecosistemas degradados, respetando al mismo tiempo el sector agrícola al dar flexibilidad a los Estados miembros.
Los eurodiputados han aprobado este martes con 328 votos a favor, 275 en contra y 24 abstenciones la política comunitaria de restauración de naturaleza que establece el objetivo de que se restaure al menos el 20 % de las zonas terrestres y marinas de la UE para 2030 y todos los ecosistemas que necesiten restauración para 2050.
“Ojalá no tuviéramos que tener a estas alturas del siglo XXI una ley para restaurar la naturaleza. Significaría que no hemos sido una especie devoradora de la naturaleza. Significaría que el 80% de los ecosistemas no están desastrosos. O que el 70% del suelo europeo no está desastroso”, ha expresado el ponente del proyecto de ley y eurodiputado socialista César Luena.
Los Estados miembros tendrán que cumplir con requisitos específicos con el objetivo de restaurar al menos el 30% de los tipos de hábitat cubiertos por la ley para 2030, aumentando al 60% para 2040 y al 90% para 2050. La normativa incluye también medidas específicas para la restauración de ecosistemas agrícolas, como la reversión de la disminución de las poblaciones de polinizadores y la implementación de medidas para lograr una tendencia positiva en varios indicadores de los ecosistemas forestales.
“La ley no es la mayor parte de las cosas que se han dicho que es. Porque es una ley pensada para recuperar los ecosistemas y para favorecer al naturaleza. E inmediatamente después, al sector primario, a los agricultores, a los pescadores”, ha afirmado Luena.
El socialista ha cargado contra los populares, expresando su sorpresa por “la deslealtad de una parte del PP”. “Pensarán ustedes que lo digo irónicamente”, ha añadido, criticado que, a pesar de los esfuerzos de los grupos que querían que el proyecto de ley saliera adelante, flexibilizando e introduciendo rebajas de las ambiciones, con el fin de que fuera una ley consensuada y mayoritaria de la cámara, “ha habido gente del Partido Popular que de nuevo se ha echado en brazos del discurso de la extrema derecha y ha votado en contra”.
“El Partido Popular español está entre ellos y se pone ya directamente la marca del negacionismo extremista. Es un poco triste”, ha lamentado el político español.
A pesar de los votos en contra que ha recibido el texto, el ponente ha afirmado que se trata de “una ley muy pactada y muy equilibrada”, que “se centra en los esfuerzos, no en los resultados, tal como querían los grupos de tendencias conservadoras", ha apuntado.
Con el objetivo también de flexibilizar la ley, esta incluye un freno de emergencia en el artículo 22, para suspender por un tiempo máximo de un año las políticas de restauración en los ecosistemas agrícolas, dadas circunstancias de crisis, una competencia que tendrá la Comisión Europea.
En un plazo de 12 meses tras la entrada en vigor del reglamento, el Ejecutivo comunitario deberá evaluar cualquier brecha entre las necesidades financieras de restauración y la financiación disponible de la UE, con el fin de poder proponer soluciones para cerrar esa brecha, si la hubiera.
Es una ley, ha destacado el ponente, que en su revisión primará, que se revise cómo ha afectado y ha impactado en los ecosistemas agrarios, la ganadería, la agricultura y la pesca.
El ponente ha expresado su agradecimiento a la ciencia y los científicos que “desde hace años han puesto la evidencia y nos permite luchar de una manera más ágil contra el negacionismo”. “Todavía tienen que convencer una parte del PP y del PP español”, ha agregado.
En un plazo de dos años, los Estados miembros deberán presentar sus planes de restauración, porque ese es el momento de la ejecución y de la vigencia de esta ley. Luena ha pedido “tiempo para que los agricultores, ganaderos y pescadores, se den cuenta de que esta ley no es un problema, de que esta ley es una solución”.
“Me he limitado a trabajar, a negociar y explicar. Pero ahora, por primera vez, les pido algo, tiempo. Y cuando vean que la ley ayuda, que la ley es buena, que la ley soluciona problemas, hablaremos de otra manera”, ha garantizado el ponente.






