El gasto total en prestaciones de protección social en la UE ascendió a 4,6 billones de euros en 2023. Casi la mitad de esta cantidad (el 46,9 %) se destinó a prestaciones de vejez y supervivencia (principalmente pensiones). Las prestaciones por enfermedad y asistencia sanitaria representaron el 29,6 % del total, las prestaciones familiares y por hijos el 8,7 % y las prestaciones por discapacidad el 7,1 %. Las prestaciones por desempleo representaron el 3,9 % del total, las de exclusión social el 2,5 % y las de vivienda el 1,4 %.
Según informa Eurostat, el gasto en prestaciones de protección social consiste en pagos realizados en efectivo y en especie. Estas prestaciones pueden estar sujetas a comprobación de recursos (dependiendo de los niveles de ingresos) o no estar sujetas a comprobación de recursos (disponibles para todos los miembros de un grupo de población específico).
La mayoría (64,7 %) de las prestaciones de protección social en la UE se otorgaron en forma de pagos en efectivo (58,7 % sin comprobación de recursos y 6,0 % con comprobación de recursos). El 35,3 % restante se concedió en especie (30,4 % sin comprobación de recursos y 4,9 % con comprobación de recursos).

La proporción de prestaciones en efectivo dentro del total de prestaciones de protección social fue mayor en Italia (76,4 %), Grecia (75,9 %) y Polonia (71,4 %). En cambio, Suecia (51,6 %), Irlanda (52,7 %) y Malta (55,4 %) registraron las proporciones más bajas de pagos en efectivo, ya que las prestaciones en especie fueron más frecuentes.






