El Eurogrupo aprobó este lunes en Bruselas su programa de trabajo hasta julio de 2025, estableciendo como prioridades la coordinación de políticas económicas y presupuestarias, el desarrollo de la Unión de Mercados de Capitales, el avance en la Unión Bancaria, la mejora de la competitividad y el fortalecimiento del papel internacional del euro.
En materia de coordinación económica y fiscal, el Eurogrupo se comprometió a seguir evaluando la evolución macroeconómica y financiera, garantizando una política fiscal coherente y alineada con los objetivos comunes de estabilidad y crecimiento.
Durante el primer semestre de 2025, los ministros de Finanzas de la eurozona discutirán la implementación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y las estrategias presupuestarias de los Estados miembros, con el objetivo de publicar una declaración conjunta sobre la postura fiscal en julio.
Para el desarrollo de la Unión de Mercados de Capitales, el Eurogrupo continuará implementando la hoja de ruta acordada en 2024, enfocada en la simplificación del acceso a productos de ahorro e inversión para los ciudadanos europeos y en la mejora de la securitización.
En octubre de 2025, se llevará a cabo una evaluación del desempeño de los mercados de capitales europeos y del progreso en la aplicación de las medidas acordadas.
En cuanto a la Unión Bancaria, se mantiene el compromiso de fortalecer el marco común de gestión de crisis bancarias y los sistemas nacionales de garantía de depósitos.
Antes del verano, se celebrará una discusión clave sobre este tema con el objetivo de avanzar en la implementación de un mecanismo de apoyo común al Fondo Único de Resolución. Asimismo, se continuará con el proceso de ratificación del tratado de reforma del Mecanismo Europeo de Estabilidad.
Para mejorar la competitividad de la eurozona, el Eurogrupo priorizará medidas para fomentar la innovación y la productividad, incluyendo la reducción del costo de la energía, la integración del mercado energético europeo y la coordinación de estrategias de inversión para financiar prioridades económicas de la UE. En julio, la OCDE presentará un informe sobre el desempeño productivo de los países de la eurozona.
Respecto al papel internacional del euro y su futuro digital, el Eurogrupo impulsará debates sobre el euro digital y su impacto en la transformación de los pagos globales. En abril, se analizará la evolución del tipo de cambio y la inflación, mientras que en mayo se hará un balance del progreso en la preparación del euro digital. La posición del euro en los mercados internacionales seguirá siendo un tema prioritario en foros como el G7.
Además de la aprobación de este programa de trabajo, la reunión contó con la intervención de Temenuzhka Petkova, ministra de Finanzas de Bulgaria, quien presentó una actualización sobre el progreso del país en el cumplimiento de los criterios para unirse a la zona del euro. “Valoramos los esfuerzos que está realizando Bulgaria y su compromiso con la estabilidad económica y la convergencia con la zona del euro”, destacó el presidente del Eurogrupo, Pachal Donohoe.
También se debatieron las perspectivas macroeconómicas y los factores globales que afectan a la eurozona, con aportes de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Asimismo, se prepararon las próximas reuniones internacionales en Sudáfrica.
Durante el encuentro, se abordó la recomendación económica para 2025, cuya aprobación está prevista para la reunión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de este martes.






