El Eurogrupo se reunió este viernes en Copenhague para discutir la emisión del euro digital y analizar la situación económica de la eurozona. La cita contó con la participación especial de Bulgaria como observador, en preparación para su adhesión plena a la zona euro a partir del 1 de enero, así como de Aurore Lalucq, presidenta de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, en el marco del diálogo continuo entre el Eurogrupo y el Parlamento.
Paschal Donohoe, presidente del Eurogrupo, destacó que la reunión comenzó con la aprobación del programa de trabajo del Eurogrupo hasta mediados de 2026, fruto de consultas con todos los miembros. Subrayó la relevancia de las decisiones colectivas en un contexto de cambio dramático y recordó que el programa busca fortalecer la coordinación presupuestaria, los mercados de capital y la unión bancaria, así como promover el crecimiento y el papel del euro, tanto en la eurozona como en la economía global.
El presidente señaló que, a pesar de la incertidumbre en diversos frentes, las perspectivas económicas muestran un crecimiento resiliente, sostenido por el sólido desempeño del mercado laboral en toda la eurozona. “Sabemos que ese crecimiento puede y debe fortalecerse, y que hay mucho que podemos hacer para mejorar el rendimiento económico del euro en el escenario mundial”, afirmó.
Durante el encuentro, los ministros identificaron un marco de avance y alcanzaron un consenso amplio sobre los límites de tenencia y el proceso de emisión del euro digital, respetando el mandato y las prerrogativas de cada institución implicada. Según Donohoe, este acuerdo refleja la determinación de avanzar en un proyecto que considera esencial para el futuro digital de la moneda única, subrayando la importancia de la confianza y comprensión pública en el proyecto. El trabajo continuará bajo la Presidencia del Consejo, con la redacción legal que se presentará posteriormente a los ministros.
El Eurogrupo recibió además información sobre recientes discusiones del G7, con actualizaciones útiles sobre la agenda internacional. Donohoe calificó la jornada como “muy productiva y concluyente”, anticipando nuevos avances en la próxima reunión, que tendrá lugar en Luxemburgo en octubre.






