Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea abordaron este martes la propuesta del nuevo instrumento financiero de acción en materia de seguridad para Europa (SAFE), y destacaron la necesidad urgente de fortalecer la industria europea de defensa y analizaron los aspectos presupuestarios y económicos del nuevo mecanismo, que prevé proporcionar hasta 150.000 millones de euros en préstamos a los Estados miembros para impulsar la adquisición común de material de defensa.
Esta modalidad busca aumentar las economías de escala, reducir los costes y mejorar la interoperabilidad entre sistemas y componentes europeos. El ministro polaco de Finanzas, Andrzej Domański, subrayó que desbloquear estos fondos es una prioridad de la presidencia polaca y afirmó que “la seguridad no se compra, se construye”. La propuesta se encuentra actualmente en discusión en los órganos preparatorios del Consejo, con el objetivo de ser adoptada cuanto antes.
En materia fiscal, el Consejo alcanzó un enfoque general sobre la nueva directiva relativa al IVA en ventas a distancia de bienes importados. Esta reforma pretende mejorar la recaudación del impuesto y simplificar su cumplimiento, haciendo responsables a los proveedores del pago del IVA en el momento de la importación.
Además, se incentivará el uso del sistema de ventanilla única para importaciones (IOSS), que facilita la declaración y el pago del IVA al importar bienes desde terceros países hacia la Unión Europea. La propuesta será ahora consultada con el Parlamento Europeo antes de su adopción formal.
Los ministros debatieron estrategias para simplificar la regulación y fortalecer el entorno empresarial, centrándose especialmente en la Unión de Ahorros e Inversiones (SIU), presentada por la Comisión el pasado marzo. El objetivo de esta iniciativa es movilizar capital privado y completar el mercado único de capitales, canalizando financiación hacia inversiones productivas dentro de la Unión.
El Consejo también abordó las repercusiones económicas y financieras de la agresión militar de Rusia contra Ucrania. Basándose en una presentación del Instituto de Economía de Transición de Estocolmo, los ministros analizaron la situación actual de la economía rusa y revisaron la implementación del apoyo financiero de la UE a Ucrania.
En particular, se destacó el funcionamiento del Mecanismo de Apoyo a Ucrania, dotado con hasta 50.000 millones de euros entre 2024 y 2027, así como los 18.100 millones en préstamos de asistencia macrofinanciera, integrados en una iniciativa conjunta de la UE y el G7, que se financiará con ingresos procedentes de los activos rusos inmovilizados.
Durante la sesión, la presidencia y la Comisión informaron a los ministros sobre los resultados principales de la reunión del G20 de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales, celebrada los días 23 y 24 de abril, así como sobre los encuentros de primavera del FMI y el Banco Mundial.
En cuanto al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), el Consejo adoptó decisiones de ejecución que aprueban las modificaciones específicas presentadas por Países Bajos, Portugal, Eslovaquia y España a sus planes nacionales de recuperación. Estas enmiendas permitirán a los Estados seguir accediendo a fondos europeos para hacer frente a los desafíos económicos derivados de la pandemia. Hasta la fecha, más de 311.000 millones de euros han sido desembolsados a los Estados miembros en el marco de este programa.






