El Consejo de la Unión Europea aprobó este jueves una modificación dirigida a las normas de liquidez bancaria que hará permanentes ciertos niveles más flexibles en el cálculo del ratio neto de financiación estable (NSFR). Esta decisión busca reforzar la liquidez en los mercados financieros y garantizar una competencia equilibrada entre los bancos de la UE y sus homólogos internacionales.
El NSFR es un indicador introducido por los estándares de Basilea III, desarrollados tras la crisis financiera de 2007-2008 para mejorar la regulación y gestión de riesgos bancarios. Este ratio exige que los bancos mantengan suficientes fuentes de financiación estable para cubrir sus necesidades a lo largo de un año, reduciendo su dependencia de financiación a corto plazo y evitando desajustes peligrosos entre activos y pasivos.
En el marco de aplicación de estos estándares en la UE se adoptaron inicialmente medidas transitorias. Entre ellas, se incluyeron factores de financiación estable requeridos (RSF) más bajos para ciertas transacciones de financiación con valores a corto plazo (SFTs), con el fin de evitar impactos negativos inmediatos en la liquidez del mercado, especialmente en los mercados de bonos soberanos y operaciones repo.
La medida aprobada este jueves convierte en permanentes los niveles transitorios de RSF para estas SFTs, que estaban previstos solo hasta el 28 de junio de 2025. Sin esta intervención, dichos niveles habrían aumentado automáticamente para ajustarse a los más estrictos estándares internacionales de Basilea, lo que podría haber reducido la capacidad de los bancos para proporcionar liquidez.
Las SFTs a corto plazo son operaciones garantizadas, típicamente entre instituciones financieras, en las que un banco intercambia activos por efectivo de manera temporal. Estas transacciones son esenciales para mantener la liquidez en los mercados, en particular en el mercado de deuda pública.
Varios países fuera de la UE ya han adoptado de forma permanente factores más bajos para estas transacciones en sus cálculos del NSFR. Mantener estos niveles más bajos en la UE evita, según el Consejo, una desventaja competitiva para los bancos europeos y facilita su operativa en los mercados internacionales, sin comprometer la estabilidad financiera.
La modificación legislativa marca el cierre del proceso de adopción. Las enmiendas al CRR se publicarán próximamente en el Diario Oficial de la UE y entrarán en vigor el 29 de junio de 2025.






