El Consejo ha adoptado este lunes su posición negociadora sobre la propuesta de la Comisión que tiene como objetivo reforzar los requisitos de reciclabilidad de los envases, reducir los residuos e impulsar la economía circular.
Se trata de una propuesta que establece requisitos para garantizar que los envases sean más sostenibles exigiendo que todos sean reciclables y se minimice la presencia de sustancias peligrosas. Incluye también requisitos de etiquetado para facilitar y mejorar la información para el consumidor.
Así pues, esta propuesta pretende minimizar los residuos de envases estableciendo objetivos vinculantes de reutilización y restringiendo ciertos tipos de envases de un solo uso.
Las nuevas normas pretenden garantizar que una vez el embalaje se haya convertido en residuo, se recoja, clasifique y recicle al más alto nivel posible
La vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la transición ecológica y el reto demográfico, Teresa Ribera Rodríguez, ha señalado que cada europeo generó 190 kg de residuos de envases en 2021, una cifra que crecerá casi un 20% en 2030 si las cosas siguen igual. En ese sentido, ha remarcado que “no podemos permitir que eso suceda” y que por ello, el enfoque general de este lunes “envía un mensaje contundente de que la UE está comprometida a reducir y prevenir los residuos de envases de todas las fuentes”. “Este reglamento es crucial en nuestro camino hacia una economía circular y una Europa climáticamente neutra”, ha agregado Ribera.
El enfoque general servirá como mandato para las negociaciones con el Parlamento Europeo sobre la forma final de la legislación. El texto de orientación general refuerza los requisitos de sostenibilidad para los envases, destacando la necesidad de informes sobre sustancias preocupantes y estableciendo metas para la reciclabilidad de envases para 2035.
Se mantienen objetivos para contenido reciclado en plásticos y se introduce la compostabilidad para ciertos productos. Se establecen metas de reducción de residuos de envases para 2030, 2035 y 2040, con posibilidad de medidas adicionales por parte de los Estados miembros.
Por otro lado, se mantienen criterios para envases reutilizables, con nuevos objetivos para 2030 y 2040, al mismo tiempo que se introducen sistemas de devolución de depósitos para alcanzar el 90% de recogida selectiva de ciertos envases para 2029.
Además, se imponen restricciones a ciertos formatos de envases, con la posibilidad de exenciones en circunstancias específicas.
Tal como ha explicado el Consejo, este enfoque general servirá como mandato del Consejo para las negociaciones con el Parlamento Europeo sobre la forma final de la legislación. Sin embargo, el resultado de las negociaciones deberá ser adoptado formalmente por el Consejo y el Parlamento.





