El presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, ha defendido en Londres la necesidad de impulsar la unión de los mercados de capitales para favorecer el crecimiento económico y la prosperidad en la Unión Europea (UE).
Donohoe, que pronunció ante la City of London Corporation un discurso sobre «La financiación de nuestro futuro», explicó que esa unificación no se ha logrado a pesar de que la libre circulación de capitales «es uno de los pilares fundamentales» del mercado único comunitario.
“Tenemos que brindar mejores condiciones y oportunidades a fin de que nuestras empresas encuentren la financiación que requieren para crecer, innovar y ser más competitivas en Europa”, sentenció.
El presidente del Eurogrupo centró su discurso en tres áreas: defender las economías basadas en el mercado, cómo encajar esta defensa con la lógica de la UE y por qué se está produciendo un cambio radical en la unión de los mercados de capitales en Europa, lo que deja grandes motivos para el optimismo.
Donohoe argumentó que la unión de los mercados de capitales (UMC) vuelve a estar en la agenda política porque los países europeos, así como el Reino Unido y Estados Unidos, están “en un punto de inflexión” en lo que respecta a la capacidad de sus finanzas públicas frente a las necesidades de inversión.
Los niveles de deuda, en parte como resultado de la pandemia, siguen siendo altos y, en algunos casos, están potencialmente al límite. Al mismo tiempo, las demandas de gasto están en máximos históricos y aumentarán a medida que la población envejece», declaró.
Además, consideró que el desarrollo de la UMC en la UE es clave para dar respuesta a la creciente insatisfacción de los ciudadanos con la economía de mercado.
“Nuestros mercados de capitales son vitales para desbloquear fuentes de financiación, a fin de cerrar la brecha entre la demanda y la oferta, abordando las necesidades de los ciudadanos, las comunidades y la sociedad en su conjunto”, recalcó.
El presidente del Eurogrupo, que aglutina a los ministros de la zona del euro, reconoció, no obstante, que esto representa una visión económica «sencilla pero una política difícil», dado el posible coste en las urnas.
Finalmente, el ministro destacó también la resiliencia del euro desde su creación hace 25 años y observó que está «en su infancia absoluta», especialmente comparado con la tradición financiera británica simbolizada en el Guildhall, construido en 1411.
«En el espacio de sólo dos décadas, el euro ha crecido hasta convertirse en la segunda moneda de reserva más importante del mundo», después del dólar estadounidense, apuntó.






