Los líderes de la Unión Europea han advertido este jueves en Bruselas de la necesidad de “seguir aumentando sustancialmente el gasto en la defensa y la seguridad de Europa, así como de invertir mejor juntos, tomando nota también del compromiso asumido en junio de 2025 en la cumbre de la OTAN por los Estados miembros que también son miembros de la OTAN”.
En las conclusiones de la reunión de este jueves, el Consejo Europeo reitera que Europa debe ser “más soberana y más responsable de su propia defensa y estar mejor equipada” para, de manera autónoma y coordinada, actuar y hacer frente a los retos y amenazas inmediatos y futuros con un enfoque de 360 grados. “La guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y sus repercusiones en la seguridad europea y mundial en un entorno cambiante constituyen un reto existencial para la Unión Europea”, añaden las conclusiones.
El Consejo Europeo recuerda que “una Unión Europea más fuerte y más capaz en el ámbito de la seguridad y la defensa contribuirá de forma positiva a la seguridad mundial y transatlántica y complementa a la OTAN, que sigue siendo, para los Estados que forman parte de ella, la base de su defensa colectiva”.
En este contexto, el Consejo Europeo “subraya la necesidad de seguir aumentando sustancialmente el gasto en la defensa y la seguridad de Europa, así como de invertir mejor juntos, tomando nota también del compromiso asumido en junio de 2025 en la cumbre de la OTAN por los Estados miembros que también son miembros de la OTAN”. Aparte, el Consejo Europeo invita a los Estados miembros “a coordinar entre sí la aplicación de los compromisos pertinentes”.
Por otra parte, el Consejo Europeo acoge “con satisfacción” la adopción del Reglamento por el que se crea el instrumento Acción por la Seguridad de Europa (SAFE) y la inminente activación de las cláusulas de salvaguardia nacionales en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El Consejo Europeo pide a los colegisladores que, con vistas a alcanzar un rápido acuerdo, “estudien con celeridad la propuesta de incentivar las inversiones relacionadas con la defensa en el presupuesto de la UE y avancen en los trabajos sobre la propuesta para hacer frente a los retos en materia de seguridad y defensa en el contexto de la revisión intermedia de la política de cohesión”, recordando al mismo tiempo “el carácter voluntario de tal uso de los fondos”.
También recuerda la importancia de movilizar financiación privada para la industria de la defensa, acoge con satisfacción los esfuerzos del Banco Europeo de Inversiones a este respecto y le invita a seguir trabajando para adaptar sus prácticas en materia de préstamos a la industria de defensa, en concreto prosiguiendo la reevaluación de la lista de actividades excluidas y aumentando el volumen de financiación disponible en el ámbito de la seguridad y la defensa, al tiempo que se salvaguardan sus operaciones y su capacidad de financiación.
Por otra parte, y “teniendo en cuenta la urgencia de reforzar la base tecnológica e industrial de la defensa europea en toda la Unión, de modo que esté en condiciones de mejorar la producción y el suministro de equipos en las cantidades y al ritmo acelerado que sean necesarios”, el Consejo Europeo reitera la importancia de la agregación de la demanda, de la armonización de los requisitos, de la normalización y de la contratación conjunta, así como del correcto funcionamiento y de una mayor integración del mercado europeo de la defensa en toda la Unión.
Los líderes piden también que se acelere el trabajo sobre las capacidades en los ámbitos prioritarios definidos a escala de la UE, “de manera plenamente coherente con la OTAN” y aboga por que se elaboren y ejecuten con rapidez proyectos de colaboración a este respecto, entre otras medidas, haciendo pleno uso de SAFE.
El Consejo Europeo anima también a que se siga trabajando para permitir que la industria europea de defensa —incluidas las pymes y las empresas de mediana capitalización— aumente la producción.
Asimismo, el Consejo Europeo subraya que la defensa de todas las fronteras terrestres, aéreas y marítimas de la UE contribuye a la seguridad de Europa en su conjunto, en particular por lo que respecta a la frontera oriental de la Unión, teniendo en cuenta las amenazas que plantean Rusia y Bielorrusia. Además, teniendo en cuenta las amenazas para el resto de las fronteras de la UE, el Consejo Europeo destaca la importancia de defenderlas.
El Consejo Europeo subraya también la importancia “de colaborar con socios afines, que compartan nuestros objetivos en materia de política exterior y de seguridad” y acoge con satisfacción, a este respecto, las recientes Asociaciones de Seguridad y Defensa de la UE con el Reino Unido y Canadá.
El Consejo Europeo examinará los avances en su reunión de octubre de 2025 y debatirá los próximos pasos en la aplicación de su objetivo de preparación en materia de defensa. Invita a la Comisión y a la Alta Representante a que presenten una hoja de ruta a tal fin. Todo ello se entiende, advierte el Consejo, “sin perjuicio del carácter específico de la política de seguridad y defensa de determinados Estados miembros” y teniendo en cuenta “los intereses de seguridad y defensa de todos los Estados miembros, de conformidad con los Tratados”.






