La Comisión Europea aseguró este lunes que las negociaciones con Estados Unidos continúan y que no da por perdida la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del 9 de julio, cuando expira la prórroga de 90 días concedida por el presidente Donald Trump sobre la aplicación de nuevos aranceles. De no lograrse un pacto, productos europeos importados por EE. UU. podrían verse gravados con tasas de hasta el 50 %, y la UE activaría entonces medidas de represalia que hasta ahora se mantenían congeladas.
«Seguimos trabajando hacia el objetivo del 9 de julio», afirmó el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, durante la rueda de prensa diaria del Ejecutivo comunitario.
Gill aseguró que «los contactos a nivel técnico y político siguen en marcha» y que «se han hecho progresos», aunque evitó dar detalles concretos sobre sectores implicados, como el automotriz o el agroalimentario.“Este no es el momento de entrar en más detalles”, dijo, insistiendo en que se está “en el principio del final, al menos para lograr un acuerdo de principio”.
Von der Leyen y Trump acuerdan una prórroga hasta el 9 de julio para evitar la guerra arancelaria
Preguntado por las declaraciones de Trump, que aseguró haber enviado 12 cartas con ofertas de tipo “tómalo o déjalo” sobre aranceles, Gill se limitó a señalar que “no vamos a comentar sobre cartas que no hemos recibido ni sobre declaraciones de la administración estadounidense”.
En cuanto al respaldo de los Estados miembros, Bruselas confirmó que fueron consultados el pasado viernes y que siguen en contacto, sin precisar si volverán a reunirse antes de que venza el plazo.
Sobre la posibilidad de activar la segunda lista de represalias europeas, Gill explicó que “la consulta con los Estados miembros ha concluido” y que “estamos analizando sus comentarios, así como los de las partes interesadas”. Aun así, aclaró que “no hay planes inmediatos de activación, pero estamos preparados para todos los escenarios”.
Por su parte, el portavoz Stefan de Keersmaecker añadió que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, habló el domingo con Trump y que “sigue en contacto con los líderes europeos”, sin ofrecer más detalles sobre esa conversación.
Sobre las negociaciones con Mercosur, Gill evitó vincularlas directamente con las conversaciones con Washington y se limitó a decir que “el acuerdo estará listo cuando esté listo”.






