La Comisión Europea adoptó este jueves un conjunto de propuestas orientadas a modificar y simplificar algunas de las normas del marco de gobernanza económica de la Unión Europea, con el objetivo de reducir la carga administrativa para los Estados miembros.
Estas propuestas, según el Ejecutivo comunitario, buscan mejorar la eficiencia en la aplicación de las reglas económicas de la UE y optimizar la supervisión fiscal, manteniendo, al mismo tiempo, un control riguroso sobre la estabilidad financiera de los países miembros.
Una de las principales modificaciones es la revisión de la regulación sobre sanciones financieras, que se considera desactualizada y no alineada con el renovado Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Bruselas propone ajustar o eliminar ciertas disposiciones para crear un enfoque más gradual y menos burocrático a la hora de imponer sanciones a los países que no cumplan con sus compromisos fiscales.
Además, se actualizará la regulación relativa a los planes presupuestarios anuales, con el fin de simplificar los procedimientos y reducir la carga administrativa, lo que facilitará el seguimiento de la disciplina fiscal en toda la UE.
El Comisario de Economía y Productividad, Valdis Dombrovskis, señaló que estas modificaciones no solo buscan eliminar requisitos innecesarios, sino también mejorar la eficiencia en la implementación de las políticas fiscales, permitiendo a los gobiernos nacionales centrarse en prioridades más urgentes.
Dombrovskis destacó que la simplificación de las reglas de gobernanza económica será crucial para apoyar el crecimiento económico y garantizar la estabilidad financiera en toda la región.
Para los países de la eurozona que atraviesan dificultades económicas, la Comisión ha propuesto ajustes en las reglas de vigilancia, de modo que la supervisión financiera sea más precisa y adaptada a las circunstancias de cada país.
Además, se modificará la regulación sobre la supervisión posterior a los programas de ajuste económico, para hacerla más flexible y ajustada a la intensidad del riesgo de repago de la deuda.
En el caso de los países de la UE fuera de la eurozona que enfrentan dificultades en su balanza de pagos, la Comisión propone un cambio en el método de financiación. El actual sistema «back-to-back» sería reemplazado por un enfoque más eficiente y rentable, basado en una estrategia de financiación diversificada.





