La Comisión Europea cree que el bloque debe destinar más dinero si quiere ser competitivo a nivel mundial.
La Unión Europea (UE) se ha enfrentado a una serie de retos inesperados y sin precedentes desde la adopción del Marco Financiero Plurianual (MFP) en 2020. Apenas salida de una de las crisis económicas mundiales más profundas en más de un siglo, la brutal invasión de Ucrania por Rusia tuvo enormes consecuencias humanitarias, económicas y presupuestarias.
La migración ha repuntado tras la pandemia, poniendo a prueba las capacidades de acogida e integración de los Estados miembros. Con el Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, la Unión y los Estados miembros asumirán nuevas responsabilidades, que implican costes adicionales.
La fuerte aceleración de la inflación y de los tipos de interés ha repercutido en el presupuesto de la Unión, entre otras cosas a través de un fuerte aumento de los costes de financiación de la NextGenerationEU.
Tras una serie de perturbaciones en la cadena de suministro mundial, la UE está trabajando para aumentar su autonomía estratégica abierta. Se necesita una inversión significativa para fomentar la competitividad a largo plazo en tecnologías cruciales para el liderazgo de Europa.
Las propuestas de hoy pretenden aportar refuerzos específicos en un número limitado de ámbitos prioritarios, para garantizar que el presupuesto de la UE pueda seguir cumpliendo los objetivos más esenciales. Los principales elementos son un instrumento para Ucrania, basado en subvenciones, préstamos y garantías, con una capacidad global de 50 000 millones de euros en el período 2024-2027 para atender las necesidades inmediatas de Ucrania, su recuperación y modernización en su camino hacia la UE. Un refuerzo del presupuesto de la UE para abordar las dimensiones internas y externas de la migración, así como las necesidades derivadas de las consecuencias globales de la guerra de agresión de Rusia en Ucrania, y para reforzar las asociaciones con terceros países clave con 15.000 millones de euros y una Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP) para promover la competitividad a largo plazo de la UE en tecnologías críticas, en los ámbitos de la tecnología digital y profunda, la tecnología limpia y la biotecnología. Para un despliegue rápido y eficaz sobre el terreno, esta plataforma se basa en los instrumentos existentes, como InvestEU, el Fondo de Innovación, el Consejo Europeo de Innovación (CEI) y el Fondo Europeo de Defensa, y los completa, al tiempo que introduce nuevas flexibilidades e incentivos para la financiación de la cohesión y el Mecanismo de Recuperación y Recuperación.






