La Comisión Europea ha decidido parar temporalmente el reloj en el análisis de la compra de Air Europa por parte de Iberia para recabar más información sobre la operación y sus consecuencias sobre la competencia.
El instrumento stop the clock se usa de manera habitual en este tipo de procesos y sirve para recabar información adicional sin consumir el tiempo reglamentado.
La investigación ya había entrado en una segunda fase de análisis, donde las autoridades comunitarias de Competencia son más exigentes.
Desde IAG, ya se ha manifestado su intención de trabajar para facilitar lo antes posible todos los datos solicitados que estén en su poder.
En este sentido, IAG ha expresado su deseo de que la Comisión Europea autorice con todas las garantías la compra de la aerolínea". Hace una semana, IAG envió al Ejecutivo comunitario su plan de cesión de rutas para garantizar que la fusión no supone un grave riesgo para la competencia.
La matriz de Iberia presentó los denominados remedies de manera anticipada, puesto que no tenían obligación de hacerlo hasta dentro de dos meses. En este sentido, la compañía que dirige Luis Gallego presumía de haber hecho una propuesta "muy ambiciosa" que respondería "a las preocupaciones indicadas por la Comisión" y garantizaba "la entrada de nueva competencia en un amplio número de rutas".






