La Comisión Europea rechaza frontalmente la decisión de Estados Unidos de elevar al 50% los aranceles al acero y aluminio europeos. En un comunicado oficial, Bruselas considera la medida “unilateral y profundamente lamentable”. La reacción europea ha llegado a través de canales institucionales y sin declaraciones públicas de la presidenta Ursula von der Leyen. Bruselas advierte que impondrá contramedidas si no se alcanza un acuerdo antes del 14 de julio.
La Comisión Europea ha manifestado su firme rechazo a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de duplicar los aranceles al acero y aluminio procedentes de la Unión Europea, fijándolos en el 50%. A través de un comunicado oficial emitido en la noche del viernes, Bruselas calificó la medida como “inaceptable y unilateral”, asegurando que vulnera las normas básicas del comercio internacional y socava los esfuerzos por mantener relaciones transatlánticas equilibradas. “Esta acción añade incertidumbre a la economía global y perjudica tanto a productores como a consumidores en ambos lados del Atlántico”, señala el texto difundido por el Ejecutivo comunitario.
La respuesta no incluyó declaraciones públicas de la presidenta Ursula von der Leyen, aunque sí se informó de que había mantenido una conversación telefónica con Trump días antes del anuncio, en la que pidió una prórroga hasta el 9 de julio para cerrar un posible acuerdo comercial. A pesar de ese margen negociador, la decisión estadounidense se impuso de forma repentina, sorprendiendo a varios gobiernos europeos. En el comunicado, la Comisión advirtió que está preparada para activar una serie de contramedidas equivalentes si no se revierte la subida arancelaria. Entre las represalias previstas figuran gravámenes a productos emblemáticos estadounidenses como motocicletas, whisky, productos agrícolas o textiles.
Bruselas ya ha iniciado consultas urgentes con los Estados miembros y ha solicitado una reunión extraordinaria del Consejo de Comercio UE-EE. UU. Además, no descarta acudir de nuevo a la Organización Mundial del Comercio, como ya ocurrió en 2018 con una medida similar. Entonces, una ofensiva arancelaria también desencadenó una breve guerra comercial que se logró contener mediante cuotas negociadas. Esta vez, sin embargo, el tono parece más crispado y el margen de maniobra más estrecho. Fuentes diplomáticas europeas aseguran que la respuesta de la UE será “proporcional, legal y firme”, mientras que varios gobiernos, entre ellos Alemania y Francia, piden mantener la unidad del bloque frente a lo que consideran una maniobra electoralista por parte de Washington.






