La Comisión Europea aprobó este lunes la segunda fase de financiación en el marco de la iniciativa Acción de Seguridad para Europa (SAFE), beneficiando a Estonia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Finlandia. Esta decisión sigue a la aprobación de la primera fase de financiación y tiene como objetivo mejorar la preparación militar de estos países, permitiéndoles adquirir los equipos de defensa necesarios y modernos.
El pasado 15 de enero, Bruselas ya había anunciado la aprobación de la primera fase de financiación bajo la iniciativa SAFE, apoyando los planes de defensa nacional de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Croacia, Chipre, Portugal y Rumanía.
La evaluación de los planes nacionales de inversión en defensa de los ocho países mencionados este lunes se realizó, según explicó Bruselas, basándose en los principios de solidaridad y transparencia.
El total de los fondos para los ocho países anunciados este lunes asciende a aproximadamente 74.000 millones de euros, los cuales se destinarán a reforzar las capacidades estratégicas más prioritarias. Tras la evaluación realizada por la Comisión, corresponde ahora al Consejo de la UE tomar decisiones sobre la implementación de los fondos, lo que se espera que ocurra en un plazo de cuatro semanas. Los primeros pagos se prevé que se realicen en marzo de 2026.
A través de este proceso, la Comisión autoriza la liberación de préstamos a largo plazo y a bajo coste, cuyo propósito es ayudar a los Estados miembros a aumentar sus capacidades de defensa. El Ejecutivo comunitario explicó que esta acción también busca fortalecer la integración de Ucrania en el sistema de seguridad de la UE, garantizando un apoyo continuo y sostenible para el país.
La iniciativa SAFE tiene como objetivo asegurar la interoperabilidad, la previsibilidad y la reducción de costes dentro de la industria de defensa europea, así como fortalecer la autonomía y la capacidad de respuesta de la Unión Europea.






