La Comisión Europea adoptó este martes el Paquete de Otoño del Semestre Europeo 2026, un conjunto de orientaciones que establece las prioridades económicas y de empleo de la Unión Europea con el objetivo de fortalecer su competitividad. El paquete aboga por reformas estructurales, inversiones en educación y habilidades, y la promoción de una economía más innovadora y resiliente frente a los retos globales.
La Comisión enfatizó la necesidad de una acción coordinada entre los Estados miembros para mejorar la productividad, la innovación y la inversión, alineándose con los objetivos de la «brújula de la competitividad».
Este paquete marca el inicio del ciclo del Semestre Europeo 2026, cuyo enfoque principal es mejorar la base analítica, reforzar el diálogo entre los Estados miembros y las partes interesadas, y poner el foco en la implementación efectiva de políticas.
El 17 de noviembre, la Comisión Europea presentó su Informe de Previsiones Económicas de Otoño 2025, que revela que la economía de la UE ha superado las expectativas, registrando un crecimiento superior al previsto en los primeros meses de 2025. A pesar de los desafíos externos, como la incertidumbre comercial y las tensiones geopolíticas, la economía europea se mantiene resiliente gracias a la fuerte demanda interna y a unas condiciones financieras favorables. Sin embargo, la Comisión advirtió sobre los riesgos que podrían afectar las perspectivas económicas a medio plazo.
Nueva recomendación de la UE sobre el capital humano
El Paquete de Otoño introduce, por primera vez, una Recomendación sobre el capital humano. La vicepresidenta ejecutiva Roxana Mînzatu destacó, durante la rueda de prensa, que «las personas son el núcleo de nuestra competitividad» y subrayó la importancia de analizar de manera conjunta los sistemas educativos, los mercados laborales y la competitividad. Mînzatu instó a adoptar un enfoque sistémico, dado que las necesidades de competencias y la escasez de mano de obra no se limitan a las fronteras de los Estados miembros.
La recomendación incluye medidas clave como revertir la deficiencia en habilidades básicas, especialmente en áreas como matemáticas; priorizar las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), con un enfoque especial en inteligencia artificial; movilizar recursos para la inversión en educación y formación, promoviendo la cooperación entre los sectores público y privado; y mejorar la recopilación de datos sobre habilidades para identificar brechas y necesidades en tiempo real, mediante la creación de un Observatorio de Habilidades. Mînzatu subrayó que «necesitamos ser más rápidos y ágiles» para abordar estos desafíos.
Enfoque en competitividad y reformas estructurales
El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, afirmó que el Semestre Europeo 2026 tiene como objetivo «construir una Europa más competitiva». En su intervención, Dombrovskis destacó que, ante los retos geopolíticos actuales, la competitividad, la productividad y la innovación siguen siendo las principales prioridades de la UE.
En este sentido, la recomendación para la zona euro insta a los Estados miembros a mejorar la seguridad, eliminando cuellos de botella en la industria de defensa; facilitar las inversiones mediante la simplificación del entorno empresarial; y completar el mercado único. También se destaca la necesidad de fortalecer el mercado laboral mediante políticas de educación y formación adaptadas a las necesidades del futuro.
Dombrovskis recordó que la Comisión continuará con la implementación de los planes de recuperación y resiliencia, que deben completarse antes de agosto de 2026. «Las reformas y las inversiones a nivel nacional complementarán y reforzarán nuestros esfuerzos a nivel de la UE para impulsar la competitividad», añadió.
Evaluación de los planes fiscales de los Estados miembros
El Paquete de Otoño también incluye una evaluación detallada de los Planes Presupuestarios (PPPs) de los Estados miembros. Durante la rueda de prensa, Dombrovskis indicó que todos los Estados miembros han presentado sus planes a medio plazo y que el Consejo ha adoptado recomendaciones específicas sobre las trayectorias de gasto neto de cada país.
En general, la evaluación de la Comisión ha sido positiva. Se ha tenido en cuenta la flexibilidad proporcionada por la cláusula de escape nacional, que permite aumentar el gasto en defensa en los 16 países que han solicitado activar esta cláusula. Esta medida se ha integrado en la evaluación de los planes de gasto, especialmente considerando el contexto geopolítico.
En cuanto a los proyectos de planes presupuestarios (PPP) de 2026, la Comisión ha determinado que los de doce países de la zona euro cumplen con las normas fiscales de la UE, invitándolos a seguir implementando sus políticas fiscales según lo previsto. Por otro lado, tres países (Croacia, Lituania y Eslovenia) presentan un riesgo de incumplimiento, por lo que se les insta a tomar las medidas necesarias en sus procesos presupuestarios nacionales. Malta y los Países Bajos, por su parte, tienen un riesgo de incumplimiento material y deben adoptar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento con las recomendaciones del Consejo.
En cuanto a los demás Estados miembros, la Comisión considera que siete países (Austria, Bélgica, Chequia, Dinamarca, Suecia, Polonia y Rumanía) cumplen con la normativa fiscal de la UE. Sin embargo, tres países (Bulgaria, Hungría y España) enfrentan riesgos de no cumplir con las normas fiscales establecidas.
Desafíos laborales y sociales
La Comisión presentó también el Informe Conjunto sobre Empleo, que subraya que, aunque los mercados laborales siguen mostrando una evolución positiva, persisten debilidades estructurales.
Mînzatu advirtió que «lo más preocupante para nuestra competitividad es que la productividad laboral en la UE está estancada» y destacó la elevada escasez de personal cualificado, así como las deficiencias en la calidad del empleo. El informe reveló que uno de cada cinco trabajadores ocupa empleos mal remunerados, lo que pone en riesgo la competitividad de la UE a largo plazo.
El Paquete de Otoño incluye un análisis sobre la convergencia social, señalando preocupantes tendencias de divergencia en el acceso a la formación continua y la pobreza laboral en varios países. Para abordar estos problemas, la Comisión llevará a cabo un análisis más profundo en nueve Estados miembros, con el objetivo de identificar riesgos y desafíos para lograr una convergencia social ascendente.
El Paquete de Otoño será ahora debatido por el Eurogrupo y el Consejo, y se espera que las recomendaciones específicas por país se integren en las discusiones sobre el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP). En cuanto a la Recomendación sobre el capital humano, Mînzatu indicó que se discutirá en el Consejo de Educación en enero y en el Consejo de Empleo en marzo, y que formará parte de las conversaciones con los Estados miembros de cara al Paquete de Primavera del Semestre.






