La UE no quiere perder peso económico frente a Estados Unidos, China o India. El informe Letta, que el exprimer ministro italiano Enrico Letta, ha preparado por encargo del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, apuesta por una mayor protección del mercado y la producción europea para evitar desigualdades frente a los gigantes y competidores económicos.
Los 27 han acogido este informe con satisfacción, pero han advertido que no puede quedarse en palabras y buenas intenciones. Además, el club europeo ha apostado por reducir la burocracia y completar el Mercado de Capitales.
El propio Letta ha presentado esta semana este documento, en el que identifica a la energía, las telecomunicaciones y los mercados financieros como los tres sectores estratégicos para los próximos años en Europa.
El documento, además, centra su análisis en el mercado único y tiene la vista puesta en construir una estrategia con la que impulsar la competitividad de la UE.
La desindustrialización en el continente ha aumentado durante los últimos años, esto supone un riesgo y una amenaza, pero no es un proceso irreversible.
Por ello, Letta apuesta por impulsar una "estrategia industrial competitiva", en la que incluye fórmulas como un código europeo de legislación empresarial, un sistema de contribución de ayudas de los Estados miembro o la simplificación del marco regulatorio.
Además, ante la fuerte competencia mundial, los 27 deben incrementar sus esfuerzos para desarrollar esa estrategia industrial competitiva capaz de contrarrestar los instrumentos adoptados recientemente por otras potencias mundiales, como la Ley de Reducción de la Inflación estadounidense.
Una política industrial que también elimine dependencias de terceros países como fue la del gas natural de Rusia, la de la fotovoltaica de China o, el próximo paso, reducir dependencias del 78% de suministro de sector de defensa de Estados Unidos.
Tras este informe, los países miembros deben entender que la apuesta debe ser tener un mercado único fuerte y esos puntos tienen que basarse en una política industrial fuerte, con una verdadera Unión de la Energía; así como inversiones masivas comunes, centradas en la transición digital y ecológica.
Además, van a trabajar en una mejor regulación y una reducción de la burocracia. "Nuestra base económica y de seguridad ha dependido demasiado de fuentes externas, lo que afecta nuestra competitividad", explican, llamando a un New Deal para ese nuevo mundo.
Por su parte, Charles Michel y Ursula von der Leyen explicaron que hay "optimismo" sobre la competitividad de la UE, pero al mismo tiempo esperan "ambición" en los Estados miembros para llevar adelante las medidas. "El Mercado Único es nuestro activo más valioso. No es un proyecto técnico, es político. Necesitamos un nuevo acuerdo para Europa en materia de competitividad", resumió el presidente del Consejo Europeo tras la reunión.
"La UE tiene 33 billones en ahorros privados. Debemos encontrar formas de canalizarlo hacia nuestras empresas. Las empresas emergentes de la UE reciben menos de la mitad de la financiación que las estadounidenses. Esto debe cambiar", continuó el dirigente belga, hablando precisamente de completar la Unión de Mercados de Capitales. "La Unión de los Mercados de Capitales es nuestra IRA europea", concluyó en confrontación con la ley industrial aprobada hace meses en Estados Unidos.
Ardua tarea tiene Bruselas en los próximos años y, a partir de junio, además, con nuevos dirigentes en el Parlamento Europeo, que tendrán que recoger el guante de lo que han expuesto los países miembros a raíz de este informe "Letta", para lograr, en definitiva un mercado único desburocratizado, fuerte y que haga frente a la competencia, sobre todo, de EEUU y China.






