Las tensiones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos volvieron a dar un giro este domingo tras una conversación telefónica entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente Donald Trump, en la que ambos líderes acordaron extender hasta el 9 de julio el plazo inicialmente fijado para la entrada en vigor de los nuevos aranceles del 50 % anunciados por Trump sobre productos europeos.
En una publicación en su red Truth Social, Trump afirmó que “recibió una llamada de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, solicitando una prórroga del plazo del 1 de junio respecto a los aranceles del 50 %”.
El presidente estadounidense confirmó haber aceptado, asegurando que «fue un privilegio hacerlo». «La presidenta de la Comisión dijo que las negociaciones comenzarán de forma inmediata”, añadió.
Por su parte, Von der Leyen señaó en su cuenta de X, antes Twitter, que «la UE y EE.UU. comparten la relación comercial más estrecha y trascendental del mundo. Europa está lista para avanzar en las conversaciones con rapidez y determinación. Para lograr un buen acuerdo, necesitaremos tiempo hasta el 9 de julio”.
Good call with @POTUS.
The EU and US share the world’s most consequential and close trade relationship.
Europe is ready to advance talks swiftly and decisively.
To reach a good deal, we would need the time until July 9.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) May 25, 2025
El entendimiento entre ambas partes supone una desescalada momentánea de una crisis que se intensificó el pasado viernes 24 de mayo, cuando Trump amenazó con imponer aranceles del 50 % sobre todos los productos europeos a partir del 1 de junio, alegando falta de avances en las negociaciones.
Esa misma noche, el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, reaccionó asegurando que la UE estaba “plenamente comprometida” con alcanzar un acuerdo equilibrado y que el comercio transatlántico “debe guiarse por el respeto mutuo, no por amenazas”. Reiteró además que Bruselas está lista para defender sus intereses si fuera necesario.
Desde abril, la UE y EE.UU. han navegado una escalada comercial marcada por la amenaza de nuevos aranceles, contramedidas europeas, y una suspensión temporal de 90 días acordada previamente para facilitar las negociaciones. El nuevo plazo, hasta el 9 de julio, ofrece una nueva oportunidad para lograr un acuerdo que evite una confrontación directa.






