La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, insistió este martes en la necesidad de que el próximo presupuesto de la Unión sea «menos rígido», capaz de equilibrar las inversiones a largo plazo con la flexibilidad necesaria para adaptarse a nuevas realidades, y que además pueda actuar como «un verdadero equipo de respuesta ante emergencias».
Durante su intervención en la Conferencia Anual sobre el Presupuesto de la Unión Europea 2025, la líder comunitaria destacó el papel transformador del presupuesto europeo, al que definió como el motor que convierte las prioridades de la Unión en acciones concretas.
Subrayó que, en los últimos cinco años, este presupuesto ha sido crucial para afrontar crisis como la pandemia de COVID-19, desastres naturales y conflictos geopolíticos, aunque reconoció que ha llegado a sus límites, ya que fue concebido para “un mundo que ya no existe”.
Von der Leyen defendió la urgente necesidad de adaptar el presupuesto europeo a un contexto global en constante evolución. Afirmó que, lejos de ser un simple instrumento técnico, “nuestro presupuesto es mucho más que un conjunto de fondos y normas”, ya que ha demostrado su capacidad transformadora, al haber salvado empleos, impulsado la innovación médica y ofrecido apoyo frente a catástrofes.
En este sentido, propuso que el futuro marco financiero plurianual (MFP) sea más dinámico: “Debe ser menos rígido. Tiene que equilibrar las inversiones a largo plazo con la capacidad de adaptarse con fluidez a nuevas realidades”. Además, abogó por un presupuesto europeo que actúe como “equipo de respuesta ante emergencias” y que logre resultados con “rapidez, eficiencia e impacto”.
Asimismo, enfatizó la importancia de una mayor coherencia en el uso de los fondos, evitando la dispersión de recursos entre demasiados instrumentos. “Hoy en día, diluimos nuestro poder adquisitivo entre demasiados instrumentos”, señaló. En línea con ello, reclamó una acción más coordinada entre todos los niveles —europeo, nacional, regional y privado—, y subrayó la importancia de escuchar a las regiones para adecuar las inversiones a sus necesidades específicas: “Debemos escuchar a nuestras regiones, en lugar de tener una receta única para todos”.
La presidenta también criticó la complejidad del sistema actual, afirmando que “muchas de nuestras empresas simplemente no se molestan en solicitar fondos europeos porque es demasiado complejo, lento y costoso”.
Ante este panorama, propuso simplificar la estructura mediante la creación de un “único Fondo Europeo de Competitividad”, que agrupe las inversiones estratégicas en sectores clave como la inteligencia artificial, las tecnologías limpias, la biotecnología y la defensa. Este fondo contaría con un “portal único” para facilitar el acceso a los recursos.
Von der Leyen reafirmó también que “el respeto del Estado de derecho es fundamental para acceder a los fondos europeos. Esto no es negociable”, y destacó que el nuevo presupuesto no debe centrarse únicamente en cuánto se gasta, sino también en los resultados que se logran: “Nos basaremos en nuestra experiencia reciente con hitos y objetivos”.
Por último, reconoció la urgencia de encontrar nuevas fuentes de financiación, señalando que “debemos financiar nuevas prioridades y comenzar a reembolsar los préstamos obtenidos para el NextGenerationEU”. Aunque admitió que “será un debate difícil”, concluyó que “ya es hora de encontrar una solución”.






