El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, insistió este jueves en Bruselas, al término del Consejo Europeo, en que no le gusta el término “rearme” para abordar los desafíos de defensa y seguridad de la UE porque, advirtió, “ahora mismo, cuando hablamos de seguridad y defensa, hablamos fundamentalmente de tecnología”.
“No me gusta el término rearme”, declaró Sánchez en la rueda de prensa, repitiendo las mismas palabras pronunciadas por él mismo a su llegada a la reunión del Consejo, en la que se debatió, entre otros asuntos, sobre el Libro Blanco para la Defensa y sobre la iniciativa, precisamente denominada ReArm Europe, de la Comisión Europea.
El enfoque de “rearme” es “una aproximación incompleta al desafío de la defensa”, que debería abordarse también bajo el “paraguas mucho más amplio de la seguridad”, prosiguió.
“Las amenazas en el sur de Europa son diferentes de las del este de Europa, son ataques híbridos en vez de ataques físicos, tienen que ver con la ciberseguridad, con el terrorismo, con la inestabilidad en el Mediterráneo, con las emergencias del cambio climático, con las conexiones satelitales, con la Inteligencia Artificial”, explicó Sánchez. “Ahora mismo, cuando hablamos de seguridad y defensa, hablamos fundamentalmente de tecnología”, añadió.
“Para afrontar la disuasión hacen falta más infraestructuras de defensa, es cierto, pero también se necesita la visión securitaria de los países de España y otros países del sur de Europa, que tienen una situación diferente”, y, por ello, es necesario superar “la visión tradicional y clásica de defensa, porque la tecnología también está definiendo el curso de la guerra en Ucrania”, añadió el jefe del Ejecutivo.
Según Sánchez, el mismo Libro Blanco para la Defensa muestra una “apuesta clara por la industria europea y por la formación y capacitación del capital humano”. “Lo veo como una oportunidad para abordar el salto en tecnología que necesita Europa”, prosiguió. “España está dispuesta a liderar” este proceso porque cuenta con “grandes empresas y pequeñas propuestas punteras en seguridad y defensa y es una gran oportunidad para ellas”, agregó.
Respecto a las discrepancias en el seno del Gobierno sobre el aumento del gasto en defensa, Pedro Sánchez afirmó que la postura de su “socio de Gobierno, Sumar”, forma parte de las “discrepancias históricas políticas de la política española” y de la postura tradicional de la izquierda española en materia de defensa. “La tuvo el Partido Comunista, la tuvo Izquierda Unida con su rechazo a la OTAN, la tiene Podemos y ahora la tiene Sumar, pero hay dos cosas que agradezco a Sumar: su respeto a los compromisos europeos de España, y éste es un compromiso europeo, contribuir a la seguridad y defensa, y seguir apostando por la agenda social”, añadió.






