Hoy, la Comisión ha aprobado en una Comunicación que establece unas medidas de apoyo en caso de fenómenos meteorológicos de ámbito imprevisible y carácter extremo.
Al aclarar la interpretación jurídica de este concepto, la Comisión pretende ofrecer seguridad a los agricultores afectados en relación con sus pagos de la política agrícola común (PAC), garantizando al mismo tiempo una aplicación uniforme en toda la Unión por parte de las administraciones nacionales. La presente Comunicación forma parte del paquete destinado a reducir la carga administrativa para los agricultores de la UE.
El concepto de fuerza mayor permite que los agricultores que no hayan podido cumplir los requisitos de la PAC debido a eventos excepcionales e imprevisibles, como sequías o inundaciones, no pierdan la ayuda. La aplicación de este concepto la deciden los Estados miembros basándose en pruebas pertinentes y el Derecho agrícola de la Unión Europea.
Como esta decisión constituye una excepción al cumplimiento estricto de las obligaciones vinculadas a los pagos de la PAC, normalmente se aplica de manera restrictiva y caso por caso. La nueva comunicación aclara que la fuerza mayor puede aplicarse a todos los agricultores en una zona afectada por catástrofes naturales graves, eliminando la necesidad de solicitudes individuales y reduciendo la carga administrativa.
Para permitir la presunción de fuerza mayor en una zona, los Estados miembros deben confirmar el desastre y delimitar geográficamente el área afectada. Pueden basarse en datos satelitales de la zona en general sin necesidad de datos específicos por explotación. También se considerarán factores adicionales, como la pendiente del terreno o el tipo de cultivo, para definir la población afectada sin verificaciones individuales.
Esto simplifica el proceso y facilita una respuesta rápida por parte de los Estados miembros, asegurando que los agricultores en las zonas afectadas reciban el apoyo necesario sin procedimientos administrativos complicados.
Janusz Wojciechowski, comisario responsable de Agricultura, ha declarado: “Hemos trabajado intensamente para abordar las preocupaciones de los agricultores por una menor burocracia y una mayor flexibilidad. La agricultura es una de las profesiones más expuestas al cambio climático y a sus consecuencias. Con fenómenos climáticos extremos imprevistos, los agricultores corren el riesgo de perder todo para el que han trabajado. Nuestra aclaración de hoy aporta la certeza de que podrían seguir recibiendo sus pagos de la PAC, aunque no puedan cumplir todas sus obligaciones habituales. No hay necesidad de más preocupación cuando se trata de catástrofes naturales dramáticas”.
La Comisión Europea ha escuchado atentamente las preocupaciones expresadas por los agricultores y los Estados miembros a principios de este año y ha trabajado rápidamente para adoptar medidas concretas para abordar las cuestiones planteadas.






