El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha expresado este jueves su preocupación ante la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 200% a todos los vinos y productos alcohólicos procedentes de la Unión Europea. La amenaza está vinculada a la decisión de Bruselas de aplicar un gravamen del 50% al whiskey estadounidense. Sin embargo, Planas ha matizado que por ahora se trata únicamente de un «anuncio», al igual que otros que Trump ha realizado desde su llegada al poder, y que aún no se ha materializado.
El ministro ha subrayado que tanto el Gobierno español como la Comisión Europea mantendrán la «serenidad, pero también la firmeza» frente a esta amenaza. Recordó que, ante la imposición de aranceles estadounidenses al acero y al aluminio, la Comisión Europea respondió rápidamente con medidas que incluyeron aranceles por valor de 8.000 millones de euros.
«Este no es un buen camino (…), que los productos agroalimentarios sean objeto de una batalla comercial es muy malo», ha afirmado Planas antes de participar en la Comisión de Agricultura del Congreso, donde iba a informar sobre la Estrategia Nacional de Alimentación.
El titular de Agricultura también destacó los efectos negativos que tendría convertir los productos agroalimentarios en un campo de batalla comercial, ya que afectaría directamente al coste de la cesta de la compra y a la economía familiar. «Cuando sube la inflación de los alimentos, evidentemente los ciudadanos y las familias no están contentos», señaló.






