Los ministros de la UE establecieron este martes una hoja de ruta para la política digital comunitaria que se desarrollará en el próximo ciclo legislativo, abogando por una aplicación eficaz, coherente y eficiente de las leyes recientemente adoptadas con una carga administrativa mínima para los agentes públicos y privados.
Los países de la UE adoptaron este martes en Bruselas un informe que identifica los desafíos y oportunidades principales de la Política digital de la Unión Europea de cara a los próximos cinco años. El texto defiende la aplicación eficaz, coherente y eficiente de las leyes recientemente adoptadas con una carga administrativa mínima para los agentes públicos y privados, abogando por “un enfoque europeo común hacia las tecnologías digitales innovadoras”.
El texto avalado por los Veintisiete destaca la importancia de fortalecer la competitividad digital de la Unión Europea y su posicionamiento como actor digital mundial, promoviendo la innovación, la formación de talento y la seguridad tecnológica en un entorno digital en constante evolución.
Para impulsar la competitividad digital y económica en toda la Unión Europea, abogaron por atraer y retener talento digital mediante asociaciones entre el ámbito académico y la industria, reduciendo los obstáculos para emplear talentos digitales y reconociendo microcredenciales en el mercado laboral.
Además, destacaron la necesidad de promover la educación y formación en áreas de TIC, ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas (STEAM), prestando especial atención a mujeres y niñas para reducir la brecha de género en el sector digital.
Asimismo, enfatizaron la importancia de garantizar la seguridad de los ámbitos tecnológicos críticos y protegerse contra riesgos de fuga de tecnología, preservando la apertura económica y basándose en asociaciones internacionales.
Según el informe adoptado, los Veintisiete aspiran a alcanzar los objetivos de conectividad del Programa de Política de la Década Digital, estimulando así el despliegue de redes 5G y fibra seguras y resilientes, facilitando el uso compartido de infraestructuras para acelerar su implementación en toda la Unión.
Durante el encuentro de este martes, los ministros de Telecomunicaciones también aprobaron un conjunto de conclusiones sobre el futuro de la ciberseguridad de la UE, enfocadas en la aplicación de la legislación recientemente adoptada, la armonización y la revisión del marco para sistemas de certificación.
En ese sentido, destacaron la necesidad de reforzar la coordinación ante el creciente número de instrumentos y actores y acordaron que el enfoque debe ser una ciberprotección activa, abordando la brecha de financiación y capacidades, especialmente en relación con la nueva iniciativa de identidad digital.






