En un contexto marcado por las crecientes protestas de los agricultores y cambios geopolíticos y económicos, los ministros europeos de Agricultura se han reunido en Limburgo, donde han enfatizado la importancia fortalecer la autonomía estratégica de Europa en materia de alimentación.
Uno de los principales temas de debate ha sido la necesidad de aumentar la producción de proteínas en Europa. Conscientes de la significativa dependencia de las importaciones de fuentes proteicas, los ministros han destacado la urgencia de mejorar la seguridad alimentaria y reducir la vulnerabilidad frente a importaciones masivas, especialmente de productos como la soja, de la cual se importa actualmente el 90%.
El ministro belga de Agricultura, David Clarinval, ha subrayado la importancia de fortalecer la Política Agrícola Común (PAC) como parte de un enfoque integral para impulsar la producción de proteínas vegetales en Europa. Sin embargo, también ha señalado la necesidad de medidas complementarias más allá de la PAC para alcanzar este objetivo.
En ese sentido, los ministros han abogado por abordar los desafíos de manera integral y colaborativa, involucrando a todos los actores, desde los productores hasta los consumidores, haciendo hincapié en la necesidad de garantizar que los sectores productores tuvieran acceso a oportunidades comerciales viables, ya sea en proteínas vegetales o animales.
En un esfuerzo por respaldar la innovación en la producción de proteínas, han insistido también en la importancia de fomentar el apoyo financiero y la investigación en el desarrollo de plantas adaptadas a los diversos climas europeos, así como en el uso de técnicas genómicas avanzadas.
La reunión también ha abordado la cuestión de las importaciones de productos agrícolas de Ucrania, reconociendo su impacto no solo en algunos países, sino en toda Europa.
Así pues, tras el encuentro los ministros han expresado un firme compromiso con la promoción de una estrategia alimentaria europea sólida, que garantice la seguridad alimentaria, fomente la producción sostenible y responda a las demandas cambiantes de los consumidores, al tiempo que brinde apoyo significativo a los agricultores europeos y a toda la cadena alimentaria.






