Las comisiones parlamentarias de Transportes y Turismo y de Seguridad y Defensa adoptaron este martes su posición sobre las medidas destinadas a apoyar el transporte de equipo militar, tropas y activos por la Unión Europea, con el objetivo de reforzar la capacidad de movilidad militar del bloque.
Los eurodiputados adoptaron su posición con 49 votos a favor, 9 en contra y 4 abstenciones, y decidieron además, con 52 votos a favor, iniciar lo antes posible las conversaciones con el Consejo sobre la versión final de la legislación, en caso de que el pleno del Parlamento Europeo dé su visto bueno en julio de 2026.
El ponente de la Comisión de Seguridad y Defensa, Michał Szczerba (PPE, PL), afirmó que el Parlamento ha “reforzado significativamente” el paquete legislativo sobre movilidad militar. Señaló que el trabajo realizado ha incluido la simplificación de procedimientos, la reducción de plazos para la concesión de permisos de transporte, la aceleración de la digitalización, el refuerzo de la interoperabilidad con la OTAN y socios cercanos, y la mejora de la resiliencia de la infraestructura estratégica de doble uso.
Los eurodiputados apoyaron la creación de un sistema de información digital destinado a ayudar a los Estados miembros a gestionar los permisos de transporte militar, los acuerdos de tráfico y los trámites aduaneros. Propusieron, no obstante, adelantar su introducción a 2027 frente a la propuesta inicial de la Comisión de 2030, así como garantizar su interoperabilidad con la OTAN.
Las comisiones parlamentarias abogaron asimismo por agilizar la concesión de permisos de transporte militar mediante permisos permanentes y puntuales, con plazos de un mes y dos días hábiles respectivamente. El reglamento también prevé el establecimiento de un grupo de transporte para la movilidad militar y la obligación para los países de la UE de designar un coordinador nacional para esta materia.
La posición establece la necesidad de adaptar elementos de transporte y logística de uso dual, como redes viarias, ferroviarias o infraestructuras portuarias y aeroportuarias, para permitir el tránsito de cargas militares. Se contempla además la creación de mecanismos financieros a nivel europeo para apoyar estas adaptaciones.
El documento incluye la previsión de un fondo de solidaridad destinado a agrupar capacidades logísticas y de transporte de los Estados miembros, con posibilidad de uso compartido en situaciones de necesidad operativa. Este fondo podría incluir la participación de países socios de la OTAN que no forman parte de la Unión Europea, así como de Ucrania y Moldavia.
Asimismo, se propone un sistema europeo de respuesta para situaciones de crisis que permitiría activar medidas temporales para priorizar el uso de infraestructuras de transporte por parte de las fuerzas armadas durante emergencias, con una duración limitada y bajo decisión institucional de la Unión Europea. Se prevén también disposiciones sobre compensación a operadores de infraestructuras en caso de daños o costes derivados de su uso en tales circunstancias.
La posición incluye referencias a la cooperación entre la Unión Europea y la OTAN con el objetivo de coordinar el movimiento de fuerzas en distintos escenarios.
