Los Estados miembros acordaron este miércoles por unanimidad el mandato del Consejo sobre la propuesta legislativa de la Comisión Europea sobre movilidad militar. La posición adoptada introduce modificaciones respecto a la propuesta inicial, entre ellas una mayor flexibilidad en la aplicación de las normas, más margen para la organización y coordinación del transporte militar según cada país y una mayor rapidez en la toma de decisiones.
El ministro de Defensa de Chipre, Vasilis Palmas, indicó que la posición del Consejo busca reforzar la coordinación entre el sector del transporte y las fuerzas armadas del bloque. Señaló que, “en un entorno de seguridad cada vez más impredecible”, la capacidad de desplegar personal y equipo militar con rapidez en toda Europa “es esencial para nuestra seguridad y defensa colectivas”.
El objetivo del marco propuesto por la Comisión Europea en noviembre de 2025 es establecer un marco común para armonizar los procedimientos administrativos relacionados con estos movimientos y facilitar la concesión de autorizaciones.
También prevé el desarrollo de capacidades de transporte de uso dual, es decir, infraestructuras y medios que puedan utilizarse tanto para fines civiles como militares, así como el refuerzo de la protección de infraestructuras consideradas críticas para la movilidad militar. Además, contempla la creación de mecanismos de apoyo para garantizar la disponibilidad de medios de transporte cuando sea necesario.
Asimismo, incluye mecanismos de respuesta rápida para dar prioridad al transporte militar en situaciones excepcionales y sistemas digitales para el intercambio de información entre Estados miembros.
El Consejo, en su posición negociadora aprobada este miércoles, mantiene la orientación general de la propuesta, pero introduce cambios destinados a aumentar la flexibilidad de aplicación por parte de los Estados miembros y a simplificar algunos de los instrumentos previstos.
Los Estados miembros acordaron modificaciones en la configuración del sistema europeo de respuesta mejorada a la movilidad militar, estableciendo que el mecanismo pueda activarse en un plazo breve a petición de los Estados miembros, sin depender exclusivamente de una propuesta previa de la Comisión, y con un plazo de puesta en marcha de 72 horas tras la solicitud.
También modificaron los elementos relativos al fondo de solidaridad asociado a la movilidad militar, incorporando el uso de plataformas digitales seguras para la gestión de la información y reforzando el papel de la coordinación nacional mediante la figura de puntos de contacto únicos en cada Estado miembro.
La posición del Consejo incluye además la consideración explícita de la cooperación con países terceros que forman parte de la OTAN pero no de la Unión Europea, integrándolos en el marco de planificación y coordinación de la movilidad militar. Con ello, el Consejo define el mandato para las negociaciones interinstitucionales con el Parlamento Europeo, que deberán conducir a un texto final antes de la adopción del reglamento.
